Tabla de contenidos
- 1. Michis Aborteros: apoyo integral a quienes abortan
- 2. La colectiva Michis Aborteros y su lucha por el aborto seguro
- 3. Violencia obstétrica en México: un problema alarmante
- 4. Estrategias innovadoras de comunicación en redes sociales
- 4.1 Uso de gatitos como voceros
- 4.2 Normalización del aborto en la conversación pública
- 5. Acompañamiento integral: más de 600 abortos asistidos
- 6. Persecución política y estigmatización de activistas
- 7. Proyecto ‘Periferias que abortan’: formación y empoderamiento
- 8. Reflexiones Finales sobre la Lucha por la Autonomía Reproductiva
- 8.1 El impacto de Michis Aborteros en la sociedad
- 8.2 La importancia de la educación y el acompañamiento en la salud reproductiva
- 9. Fuentes consultadas
Michis Aborteros: apoyo integral a quienes abortan
- Una colectiva feminista usa “michis” (gatitos) como voceros para difundir información sobre aborto.
- Acompañaron más de 600 abortos en varios países y a personas en movilidad que regresaron desde Estados Unidos.
- Su modelo se basa en cuidados, autonomía y acompañamiento, con apoyo psicológico si se requiere.
- Denuncian centralización del acceso y del debate.
Acompañamiento integral y seguro
Michis Aborteros es una colectiva feminista que acompaña a mujeres y personas gestantes que deciden interrumpir un embarazo y, al mismo tiempo, difunde información para reducir estigma y desinformación.
Cuando aquí se habla de “acompañamiento integral”, se refiere a estar presentes antes, durante y después del proceso: orientación, seguimiento cercano y contención emocional (incluido apoyo psicológico posterior si se requiere), además de estrategias para que la información circule incluso en contextos de censura.
La colectiva Michis Aborteros y su lucha por el aborto seguro
Aquiles, Eriz, Piccolino, Guisado, Mantecada y Chilpitín no son solo nombres simpáticos: son los voceros en redes sociales de Michis Aborteros, una colectiva feminista que difunde información sobre aborto y acompaña a mujeres y personas gestantes que necesitan atravesar ese proceso.
La colectiva está integrada por alrededor de 20 mujeres acompañantas, algunas de ellas parteras. Su objetivo, según relatan, es construir un modelo de acompañamiento basado en cuidados y autonomía, con énfasis en el respeto a los derechos sexuales y reproductivos. En un país donde el estigma sigue marcando la conversación pública, su apuesta es clara: hablar del aborto como lo que es, un tema de salud y de derechos.
Normalizar el aborto como salud
“Parece que ‘aborto’ es una grosería o un secreto que se debe contar en voz baja. Cuando la sociedad comience a normalizar estos temas y reconocer que las mujeres y personas gestantes siempre hemos abortado, que es algo natural y que tiene que ver con la salud, podremos cambiar muchas cosas”. —Ana, cofundadora de Michis Aborteros (entrevista con Zona Docs)
Violencia obstétrica en México: un problema alarmante
La existencia de colectivas de acompañamiento no se entiende sin el contexto de violencia obstétrica. De acuerdo con la ENDIREH 2021, el 31.4% de las mujeres que tuvieron un parto entre 2016 y 2021 sufrió violencia obstétrica. El dato no es marginal: describe un entorno donde, para muchas, el contacto con instituciones de salud puede convertirse en una experiencia de daño físico o psicológico.
En términos generales, la violencia obstétrica se define como cualquier comportamiento del personal del Sistema Nacional de Salud durante embarazo, parto o puerperio que ocasione daños físicos o psicológicos a mujeres y personas gestantes. En ese marco, Michis Aborteros se presenta como una respuesta comunitaria: un acompañamiento que intenta reducir el aislamiento, orientar y sostener a quien decide interrumpir un embarazo.
La nota también ilustra cómo el estigma puede operar como amenaza: se menciona el ejemplo del “delito mata delito”, una lógica social en la que una víctima de abuso sexual que aborta es desalentada a denunciar porque se le acusa de haber cometido un “asesinato”, anulando —en la práctica— su posibilidad de buscar justicia. En el texto, este ejemplo aparece como una forma de describir el peso de la criminalización y el estigma en la toma de decisiones y en el acceso a justicia. En ese terreno, el acompañamiento no es solo información: es contención frente a narrativas que castigan a quien decide.
| Elemento | Qué significa en el texto | Dato/ejemplo citado |
|---|---|---|
| Definición de violencia obstétrica | “Cualquier comportamiento del personal del Sistema Nacional de Salud… que ocasione daños físicos o psicológicos” durante embarazo, parto o puerperio | Definición incluida en la nota |
| Magnitud del problema | Frecuencia reportada en México para mujeres que tuvieron un parto | 31.4% (ENDIREH 2021; partos 2016–2021) |
| Cómo se expresa el estigma | Narrativas que castigan o silencian decisiones reproductivas | Ejemplo del “delito mata delito” mencionado en la nota |
Estrategias innovadoras de comunicación en redes sociales
En redes sociales, hablar de aborto suele implicar dos obstáculos simultáneos: censura y estigma. Michis Aborteros decidió enfrentarlos con una estrategia que combina creatividad y lectura del entorno digital: usar gatitos como “portavoces” para publicar información y abrir conversación.
La táctica no es decorativa. Parte de una realidad: ciertos contenidos sobre aborto enfrentan restricciones en plataformas, y el lenguaje directo puede activar filtros o reportes. En ese contexto, los “michis” funcionan como un vehículo para mantener el mensaje circulando y, al mismo tiempo, atraer a audiencias jóvenes que consumen información en formatos breves y visuales.
Difusión Segura del Mensaje Clave
Cómo usan a los “michis” para que la información circule (en la práctica):
1) Definen el mensaje clave (información sobre aborto y acompañamiento) y lo redactan en lenguaje claro y sin juicios.
2) Lo “empaquetan” con los voceros (gatitos) para reducir fricción: el contenido entra por un formato amable y menos susceptible a reportes.
3) Publican en formatos breves y visuales, pensados para consumo rápido (lo que ayuda a que el mensaje se comparta).
4) Ajustan el lenguaje cuando el tema se penaliza: evitan que una sola palabra o frase “dispare” filtros o denuncias, sin perder el sentido.
5) Mantienen el puente hacia el acompañamiento: el objetivo no es solo informar, sino abrir una puerta para que quien lo necesite pueda pedir apoyo.
Puntos de control útiles:
- Si una publicación se baja o se limita su alcance, reformulan el texto y el formato para sostener la conversación.
- Si el contenido genera hostigamiento, priorizan el cuidado: moderación, resguardo de identidad y protocolos de seguridad.
Uso de gatitos como voceros
Los “michis” —Aquiles, Eriz, Piccolino, Guisado, Mantecada y Chilpitín— aparecen como rostros de la colectiva en publicaciones. La razón, explican, es “simple”: existe censura en redes y un estigma social persistente alrededor del aborto.
El recurso permite que la información viaje con menos fricción en plataformas donde el tema puede ser penalizado por algoritmos o por denuncias coordinadas. También ayuda a bajar la guardia de quien se acerca por primera vez: un contenido que entra por la ternura puede terminar abriendo una puerta a información útil, laica y sin juicios.
Normalización del aborto en la conversación pública
La apuesta de fondo es cultural: normalizar. Ana lo plantea con una frase que condensa el objetivo: que “aborto” deje de ser una palabra dicha en voz baja. En su visión, cuando la sociedad reconozca que las mujeres y personas gestantes “siempre hemos abortado”, y que se trata de un asunto ligado a la salud, se podrán mover otras piezas: menos vergüenza, menos silencio, menos aislamiento.
En esa línea, la cofundadora invita a “chismear” sobre el aborto. La elección del término no es casual: busca quitarle solemnidad al tabú y convertirlo en conversación cotidiana, como una forma de disputar el estigma desde el lenguaje.
Acompañamiento integral: más de 600 abortos asistidos
El acompañamiento que describe Michis Aborteros va más allá de orientar o compartir recursos. “Acompañamos a las personas de principio a fin”, explica Ana. Eso incluye ayudar a conseguir medicamentos, sostener el contacto durante el proceso y permanecer disponibles hasta el cierre, incluso con apoyo psicológico posterior si se requiere.
Entre enero y junio de 2026, la colectiva reporta (según lo publicado por Zona Docs) haber asistido más de 600 abortos. El alcance es nacional e internacional: México, Ecuador, Colombia, El Salvador y también personas en movilidad que han regresado desde Estados Unidos. La cifra, en solo seis meses, sugiere una demanda constante de acompañamiento y redes de confianza, especialmente para quienes no encuentran rutas claras o seguras en su entorno inmediato.
La experiencia acumulada también muestra que el acceso no es homogéneo. Ana subraya que el tema sigue “muy centralizado”: no solo en la Ciudad de México, sino incluso en el centro de la capital, desde donde se suele hablar y “democratizar” con mayor frecuencia. Y remata con una comparación territorial: no es lo mismo abortar en Ciudad de México que en el Estado de México, por las barreras que se viven desde la periferia.
| Periodo (según Zona Docs) | Abortos acompañados | Alcance geográfico mencionado | Tipo de apoyo descrito en el texto |
|---|---|---|---|
| Ene–Jun 2026 | Más de 600 | México, Ecuador, Colombia, El Salvador; personas en movilidad que regresaron desde Estados Unidos | Acompañamiento “de principio a fin”: ayuda para conseguir medicamentos, contacto durante el proceso y disponibilidad hasta el cierre, con apoyo psicológico posterior si se requiere |
Persecución política y estigmatización de activistas
Acompañar abortos y hablar públicamente del tema tiene costos. Michis Aborteros relata haber enfrentado persecución política y estigmatización, al punto de que algunas integrantes fueron catalogadas como terroristas. En su testimonio, el riesgo no es abstracto: se traduce en vigilancia, protocolos de seguridad y decisiones dolorosas sobre la vida cotidiana.
Un episodio clave aparece en 2022, cuando el grupo de hacktivistas Guacamaya filtró 6 terabytes de información resguardada por la SEDENA. En esos archivos, se encontraron nombres de activistas y colectivas. Ana afirma que, a partir de ello, “les levantaron carpetas de investigación” y atravesaron “dos o tres años” de persecución.
Durante ese periodo, dice, acompañaban “encapuchadas” o resguardando su identidad. La frase que sintetiza el impacto personal es directa: “Nadie quiere que lo vigilen, pasar protocolos de seguridad o tener que separarse de su familia y amistades”. En un país donde el estigma ya empuja al silencio, la vigilancia añade otra capa: el miedo como herramienta de control social.
Impacto de la filtración Guacamaya
Línea de tiempo (según el relato citado en la nota):
- 2022: Filtración de Guacamaya (6 TB de información de SEDENA) → aparecen nombres de activistas y colectivas.
- Después de la filtración: Ana afirma que “les levantaron carpetas de investigación”.
- “Dos o tres años” posteriores: acompañamiento bajo resguardo de identidad (a veces “encapuchadas”) y con protocolos de seguridad, con impacto en su vida personal (“separarse de su familia y amistades”).
Proyecto ‘Periferias que abortan’: formación y empoderamiento
Si el acceso está centralizado, la respuesta que propone Michis Aborteros es descentralizar el conocimiento. De ahí nace Periferias que abortan, un proyecto de formación gratuita para jóvenes que quieran acompañar, aprender y compartir información segura en sus comunidades.
La lógica es replicable: que quienes participan puedan llevar lo aprendido a sus territorios, acompañar y construir redes libres de prejuicios y desinformación. No se trata solo de ampliar alcance, sino de adaptar el acompañamiento a realidades locales donde pesan distancias, desigualdades y barreras comunitarias.
El proyecto, explican, habría sido difícil sin el respaldo del laboratorio de incidencia juvenil Voces y Agentes, que brinda apoyo a colectivas sin exigir que estén registradas como asociación civil. Ese detalle importa: muchas iniciativas comunitarias operan con recursos limitados y sin estructuras formales; el acompañamiento institucional flexible puede ser la diferencia entre una idea y una red funcionando.
Redes locales de acompañamiento seguro
Periferias que abortan, en 4 preguntas para ubicarlo y replicarlo:
- ¿Objetivo? Descentralizar información y habilidades de acompañamiento para que existan redes locales de apoyo.
- ¿A quién va dirigido? Jóvenes que quieran acompañar, aprender y compartir información segura en sus comunidades.
- ¿Qué se aprende (según la descripción del proyecto)? Acompañar, comunicar información segura y construir redes libres de prejuicios y desinformación.
- ¿Cómo se replica en territorio? Llevando los conocimientos adquiridos a la comunidad: compartir información, acompañar procesos y tejer redes locales adaptadas a barreras territoriales y sociales.
Reflexiones Finales sobre la Lucha por la Autonomía Reproductiva
El impacto de Michis Aborteros en la sociedad
Michis Aborteros muestra cómo el acompañamiento puede ser, a la vez, cuidado e incidencia. Su trabajo conecta tres frentes: información en redes (con estrategias para sortear censura), acompañamiento integral y formación para multiplicar redes en periferias.
En un entorno donde el estigma intenta encerrar el aborto en el silencio, su insistencia en nombrarlo —incluso invitando a “chismear”— apunta a una transformación cultural: pasar del secreto a la conversación pública, del aislamiento a la comunidad.
La importancia de la educación y el acompañamiento en la salud reproductiva
La experiencia que narran también deja una lección práctica: el acceso real no depende solo de que exista información, sino de que haya acompañamiento y redes de confianza capaces de sostener procesos completos, con seguimiento y contención.
Desde la perspectiva de salud pública y justicia reproductiva, iniciativas como Periferias que abortan buscan cerrar una brecha territorial: que la autonomía reproductiva no sea un privilegio de quienes viven cerca de los centros donde se concentra el debate, sino un derecho ejercible “en cada rincón del país”.
Este enfoque se alinea con el marco editorial de Tengo Un Retraso (MSI Reproductive Choices Mexico): información laica, científica y sin estigma, centrada en derechos, salud pública y justicia reproductiva.
Tensiones clave y decisiones difíciles
Tensiones que atraviesan esta lucha (y por qué importan):
- Visibilidad vs seguridad: hablar en público y en redes amplía el alcance, pero también puede aumentar hostigamiento, vigilancia y necesidad de protocolos.
- Centro vs periferias: la conversación y los recursos suelen concentrarse; llevarlos a territorio exige adaptación a distancias, desigualdades y contextos comunitarios.
- Censura vs acceso a información: sortear filtros mantiene el mensaje vivo, pero obliga a creatividad constante para no perder claridad.
- Acompañamiento individual vs construcción de red: sostener casos “de principio a fin” demanda tiempo y cuidados; formar nuevas acompañantas busca que el apoyo no dependa de pocas personas.
Este texto se basa en información públicamente disponible y en lo publicado por Zona Docs sobre Michis Aborteros, incluidas cifras y testimonios. La situación legal, la seguridad digital y el acceso a servicios pueden variar según el territorio y cambiar con el tiempo. Algunos datos podrían ser incompletos o quedar desactualizados, por lo que conviene contrastarlos con fuentes locales y recientes.
Fuentes consultadas
- Periferias que abortan: la colectiva Michis Aborteros busca ayudar a mujeres en cada rincón del país | Zona Docs — zonadocs.mx/2026/08/25/periferias-que-abortan-la-colectiva-michis-aborteros/
- instagram.com/p/DcUCMkZEaJo/
- threads.com/@aguilar_.daniela/post/DcZH8P2kTNk/foto-publicada-por-daniela-tesfaye-aguilar-daniela/
- Jalisco TV, 2023 — facebook.com/jaliscotv/videos/-sabes-en-qu%C3%A9-consiste-el-sistema-de-cuidados-de-jaliscoconoce-m%C3%A1s-sobre-su-impo/1054905070495691/











