Despenalización y legalización del aborto ¿Es lo mismo?
Cuando se habla del aborto se puede confundir su despenalización con su legalización, los cuales son términos distintos.
La despenalización del aborto se refiere a que la interrupción del deja de ser considerado un delito.

Es decir, las mujeres embarazadas y quienes prestan el servicio de interrupción del embarazo dejan de ser castigadas por la ley.
Sin embargo, despenalizar no implica necesariamente que el aborto esté completamente regulado ni que se garanticen condiciones seguras para su práctica.
En cambio, la legalización del aborto se preocupa justamente por establecer un marco legal que regula cómo debe realizarse un aborto para asegurar que sea realizado de manera segura. Esto garantiza el acceso a servicios de salud de calidad.
La legalización no solo permite el aborto sin una condena por ello, sino que también lo regula para que se lleve a cabo en condiciones médicas apropiadas.

Con ello se protege la salud y los derechos de las personas que deciden realizar un proceso de aborto, además de que al regularlo.
Por ejemplo, en algunos estados de la República mexicana se ha logrado que sea gratuito.
Entonces, mientras que la despenalización solo elimina las sanciones penales, la legalización asegura que las personas con opción a gestar tengan acceso a abortos con una protección más completa, regulando la práctica y garantizando la seguridad de quienes lo necesiten.
