Tabla de contenidos
- 1. Mujeres indígenas clave en la defensa ambiental
- 2. La violencia contra mujeres indígenas defensoras del medio ambiente
- 2.1 Impactos diferenciados por roles de cuidado
- 2.2 Violencia específica y amenazas
- 3. Defensoras de la tierra: estadísticas alarmantes
- 3.1 Asesinatos y desapariciones en 2024
- 3.2 América Latina como región más peligrosa
- 4. Pueblos indígenas y biodiversidad
- 4.1 Conservación de ecosistemas
- 4.2 Conocimientos ancestrales y sostenibilidad
- 5. Acciones y luchas de las mujeres indígenas
- 5.1 Movilización y litigio en defensa de derechos
- 5.2 Propuestas para la protección de territorios
- 6. Retos interseccionales en la defensa del territorio
Mujeres indígenas clave en la defensa ambiental
Este artículo retoma y sintetiza información publicada por Volcánicas (texto de Alejandra Alemán) y datos citados en informes de Global Witness, así como referencias a PNUD, FAO, IPBES y Race and Equality mencionadas a lo largo del texto.
- No hay justicia climática sin justicia para los pueblos indígenas y sin el liderazgo de sus mujeres.
- Las mujeres indígenas enfrentan impactos diferenciados por roles de cuidado y por el despojo territorial.
- En 2024, al menos 146 personas defensoras de la tierra y el ambiente fueron asesinadas o desaparecidas.
- La violencia contra defensoras incluye amenazas a sus hijas e hijos, violencia sexual y hostigamiento digital.
Defensa territorial y justicia climática
Cuando hablamos de “mujeres indígenas defensoras del medio ambiente”, hablamos de lideresas, autoridades tradicionales, comunicadoras, parteras, guardianas del agua y del bosque, agricultoras y jóvenes organizadas que protegen territorios donde se juega la vida diaria de sus comunidades. Su defensa suele ocurrir en lugares con alta presión extractiva (minería, tala, agronegocio, megaproyectos) y con presencia desigual del Estado.
En esos territorios, “defender el ambiente” no es una causa abstracta: es defender ríos para beber y sembrar, bosques para alimentos y medicina, y el derecho colectivo a decidir sobre el territorio (consulta y consentimiento). Por eso su liderazgo es central para la justicia climática: sin su participación y sin garantías para sus pueblos, las soluciones climáticas llegan tarde o llegan imponiéndose.
La violencia contra mujeres indígenas defensoras del medio ambiente
Las mujeres indígenas están en la primera línea frente a la expansión de la minería, la deforestación y los megaproyectos. Defienden bosques, ríos y territorios de los que depende su sustento, pero también la continuidad cultural y la transmisión de conocimientos ancestrales. Ese liderazgo, sin embargo, se ejerce en un entorno donde la violencia busca expulsarlas tanto del territorio como del espacio público y político.
La crisis climática y la degradación ambiental no impactan por igual: la exclusión histórica ha hecho que los pueblos indígenas y sus territorios enfrenten con más fuerza la escasez de agua, la pérdida de bosques y otras transformaciones ambientales. En ese contexto, la defensa del territorio se vuelve una tarea cotidiana y de alto riesgo.
Escalada de violencia y silenciamiento
Cómo suelen operar las violencias para silenciar a una defensora (no siempre ocurren todas, pero el patrón se repite):
1) Señalamiento y estigmatización: rumores, campañas de desprestigio o acusaciones de “oponerse al desarrollo” para aislarla.
2) Presión sobre la vida cotidiana: vigilancia, hostigamiento en espacios comunitarios, amenazas veladas o condicionamiento de apoyos/servicios.
3) Amenazas directas: mensajes, llamadas o advertencias que a menudo incluyen a hijas e hijos u otras personas cercanas.
4) Violencia de género como castigo: agresiones sexuales, insultos misóginos o ataques a su reputación para quebrar su autoridad.
5) Hostigamiento digital: difusión de datos personales, difamación coordinada o intimidación en redes para amplificar el miedo.
6) Criminalización: denuncias, procesos o detenciones que buscan frenar la organización y desgastar recursos.
7) Desplazamiento o agresión física: expulsión del territorio, ataques y, en los peores casos, desaparición o asesinato.
Checkpoint útil para entender el riesgo: cuando la violencia pasa de “rumor” a amenaza explícita (especialmente contra familiares) o a proceso penal, suele aumentar la probabilidad de escalamiento.
Impactos diferenciados por roles de cuidado
Los impactos sobre mujeres y niñas indígenas se agravan por roles de cuidado: alimentación, recolección de agua y sostén comunitario. Cuando hay variabilidad climática, desastres o despojo territorial, esas tareas se vuelven más pesadas y peligrosas, aumentando la exposición a violencias. La presión ambiental no es solo “naturaleza”: se traduce en más tiempo para conseguir agua, menos recursos para alimentar a la comunidad y mayor vulnerabilidad en escenarios de desplazamiento o conflicto por la tierra.
Violencia específica y amenazas
Cuando quienes defienden el territorio son mujeres, la violencia adquiere formas específicas: amenazas contra sus hijas e hijos, campañas de desprestigio, violencia sexual, hostigamiento digital y ataques dirigidos a silenciarlas por desafiar intereses económicos y normas patriarcales. No es una violencia “colateral”: es una estrategia para romper liderazgos, aislarlas y desalentar la participación política comunitaria.
Defensoras de la tierra: estadísticas alarmantes
Las cifras ayudan a dimensionar el riesgo, aunque no alcanzan a contar toda la historia. Global Witness documentó que al menos 146 personas defensoras de la tierra y el ambiente fueron asesinadas o desaparecidas en 2024. Con ello, el total de ataques letales desde 2012 se elevó a 2.253. En paralelo, el dato más inquietante es quiénes cargan con una parte desproporcionada del costo humano: los pueblos indígenas.
Aunque representan alrededor del 6% de la población mundial, constituyeron aproximadamente un tercio de las víctimas de estos ataques. La defensa ambiental, en muchos casos, es también defensa de derechos colectivos, identidad y formas de vida.
| Indicador (según fuentes citadas en el texto) | Cifra | Periodo | Dónde se menciona / fuente referida |
|---|---|---|---|
| Personas defensoras de la tierra y el ambiente asesinadas o desaparecidas | 146 | 2024 | Global Witness (mencionado en el texto) |
| Total de ataques letales documentados | 2.253 | 2012–2024 | Global Witness (mencionado en el texto) |
| Proporción de víctimas que eran indígenas | ~1/3 | 2012–2024 (referencia general) | Global Witness (mencionado en el texto) |
| Población indígena mundial (aprox.) | ~6% | Referencia general | Dato contextual citado en el texto |
| Defensoras/es asesinados en Colombia | 48 | 2024 | Race and Equality (mencionado en el texto) |
| Defensoras/es asesinados en Colombia | 461 | 2012–2023 | Race and Equality (mencionado en el texto) |
| Personas indígenas asesinadas en Costa Caribe (Nicaragua) | 79 | 2013–2024 | Race and Equality (mencionado en el texto) |
| Liderazgos indígenas asesinados (Brasil) | >30 | 2013–2023 | Race and Equality (mencionado en el texto) |
Asesinatos y desapariciones en 2024
El registro de 2024 se suma a una tendencia sostenida: 2.253 ataques letales documentados desde 2012. En Colombia, por ejemplo, se reportaron 48 asesinatos de personas defensoras en 2024; y entre 2012 y 2023 el país registró 461 asesinatos, el mayor número mundial en ese periodo. Estas cifras se cruzan con dinámicas de violencia en territorios donde confluyen economías ilícitas, disputa por la tierra e impunidad.
América Latina como región más peligrosa
América Latina sigue siendo la región más peligrosa para quienes defienden la naturaleza. La combinación de expansión extractiva, deforestación y megaproyectos coloca a comunidades enteras bajo presión. En Nicaragua, se documentaron al menos 79 personas indígenas asesinadas entre 2013 y 2024 en invasiones y ataques de colonos en la Costa Caribe, en un entorno de violencia e impunidad. En Brasil, la disputa territorial y actividades como la minería ilegal y la deforestación se asocian con asesinatos de liderazgos indígenas: más de 30 líderes entre 2013 y 2023.
Pueblos indígenas y biodiversidad
La defensa indígena del territorio no es solo resistencia: es una de las barreras más efectivas frente a la pérdida de biodiversidad. Diversos estudios de organismos internacionales —como el PNUD, la FAO y la IPBES— han señalado que los pueblos indígenas desempeñan un papel fundamental en la conservación. Sus territorios concentran un porcentaje desproporcionadamente alto de los ecosistemas mejor preservados del planeta.
Dentro de esas comunidades, las mujeres sostienen y transmiten saberes clave para la resiliencia climática: semillas, agua, alimentación, medicina tradicional y manejo sostenible de recursos. En tiempos de crisis climática, esos conocimientos no son “tradición” en abstracto: son soluciones concretas para la vida cotidiana y la continuidad comunitaria.
Territorio indígena y biodiversidad
Pistas concretas (con base en lo citado en el texto) de por qué el territorio indígena importa para la biodiversidad:
- Consenso institucional: PNUD, FAO e IPBES han señalado que los pueblos indígenas cumplen un papel fundamental en la conservación y que en sus territorios se concentran ecosistemas mejor preservados.
- Condición clave: el texto subraya que “donde se respetan territorios indígenas, hay más posibilidades de conservar ecosistemas”; cuando se debilitan esos derechos, aumentan presiones como deforestación y minería.
- Ejemplos de presión ambiental con impactos medibles:
- Nicaragua: concesiones mineras que afectan 25,5% de las tierras comunales, comprometiendo 163 ríos, 80 quebradas y cerca de 1.900 km de red hídrica, además de áreas protegidas.
- Amazonía brasileña: presión por deforestación y minería ilegal sobre tierras indígenas, con efectos en corredores biológicos y fuentes de agua.
En la práctica, esto conecta biodiversidad con derechos: proteger ecosistemas suele depender de proteger el territorio y a quienes lo cuidan.
Conservación de ecosistemas
La evidencia internacional coincide en un punto: donde se respetan territorios indígenas, hay más posibilidades de conservar ecosistemas. En regiones como la Amazonía brasileña, la presión por deforestación y minería ilegal amenaza tierras indígenas, y con ello corredores biológicos y fuentes de agua. En Nicaragua, las concesiones mineras afectan el 25,5% de las tierras comunales, comprometiendo 163 ríos, 80 quebradas y cerca de 1.900 kilómetros de red hídrica, además de áreas protegidas de alta importancia ecológica.
Conocimientos ancestrales y sostenibilidad
Las mujeres indígenas son protagonistas en la transmisión de conocimientos sobre semillas, agua y alimentación, así como de prácticas de cuidado integral. El tema impulsado en 2026 para el Día Internacional de los Pueblos Indígenas —“Honrar a las parteras Indígenas: salvaguardar la vida y el bienestar”— subraya la centralidad de sistemas comunitarios de cuidado liderados por mujeres. En términos ambientales, esos saberes se conectan con el uso sostenible de recursos y con formas de convivencia con la naturaleza que no dependen de destruirla para sobrevivir.
Acciones y luchas de las mujeres indígenas
A pesar del riesgo, las mujeres indígenas siguen liderando: se organizan, movilizan a sus comunidades, litigan y proponen otras formas de relación con el territorio. Su demanda central no es que se hable en su nombre, sino que los Estados garanticen condiciones para ejercer derechos sin poner en riesgo la vida.
En América Latina, estas acciones se despliegan en múltiples frentes: desde campañas comunitarias hasta litigios estratégicos y participación en espacios internacionales. Esa defensa se vuelve también defensa del derecho a decidir sobre el propio futuro colectivo.
Vías de acción comunitaria
Una forma útil de leer sus acciones (para no reducirlas a una “lista”):
- Movilización comunitaria: asambleas, guardias/monitoreo territorial, comunicación comunitaria, articulación entre comunidades.
- Litigio y defensa jurídica: demandas, medidas cautelares, casos estratégicos y participación en instancias regionales/internacionales.
- Incidencia y participación: exigencia de consulta, consentimiento libre, previo e informado; presencia en espacios de decisión sobre proyectos y políticas.
- Cuidado y saberes: protección de semillas, agua y prácticas de salud comunitaria (incluida la partería), como parte de la resiliencia climática.
Estas vías suelen combinarse: por ejemplo, la movilización sostiene el litigio; el litigio abre puertas a la participación; y los saberes sostienen la vida cotidiana que hace posible resistir.
Movilización y litigio en defensa de derechos
En Honduras, mujeres indígenas lencas y tolupanes llevaron sus voces hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos, contribuyendo a una opinión consultiva histórica que fortaleció estándares sobre protección de derechos humanos frente a la emergencia climática. El punto de fondo es claro: proteger la naturaleza también implica proteger a quienes históricamente la han cuidado.
“Soñamos con encontrar un modelo de desarrollo distinto, que no signifique sacrificar a la naturaleza y con ello sacrificar la vida digna y la vida libre para las poblaciones que resguardamos los territorios”.
Bertha Zúñiga Cáceres, coordinadora general del COPINH (Honduras).
Propuestas para la protección de territorios
Las propuestas reiteran medidas concretas: garantizar el consentimiento libre, previo e informado; reconocer derechos territoriales; asegurar consulta y participación efectiva en decisiones que afectan los territorios; e implementar medidas específicas para erradicar violencia y discriminación de género en contextos indígenas. También se insiste en investigar, juzgar y sancionar agresiones, y en contar con mecanismos efectivos de protección para defensoras.
Retos interseccionales en la defensa del territorio
La defensa ambiental no ocurre en el vacío: se cruza con desigualdades por género, etnicidad y clase. La discriminación institucional y las barreras de acceso a servicios básicos —incluida la salud— amplifican riesgos y reducen márgenes de protección. Un estudio citado por Race and Equality, basado en investigación publicada en The Lancet, señala que en Brasil las mujeres indígenas mueren, en promedio, ocho años antes que las mujeres blancas, asociado a violencia, exclusión social, discriminación institucional y barreras de acceso a servicios de salud.
Además, en territorios atravesados por conflicto y economías ilícitas, las comunidades enfrentan amenazas, desplazamientos forzados, confinamientos y reclutamiento forzado de menores, debilitando estructuras sociales.
Tensiones Clave del Liderazgo Comunitario
Tensiones reales que muchas defensoras enfrentan (y que ayudan a entender por qué “proteger” no es solo poner escoltas):
- Visibilidad vs. riesgo: hablar en medios o denunciar puede abrir apoyo, pero también aumentar amenazas y vigilancia.
- Cuidado vs. exposición: sostener agua, alimentos y salud comunitaria implica moverse más (ríos, caminos, mercados), lo que puede elevar la vulnerabilidad.
- Denuncia vs. criminalización: exigir derechos (consulta, territorio) puede activar represalias legales o acusaciones para desgastar la organización.
- Permanecer vs. desplazarse: quedarse protege el vínculo territorial, pero puede poner la vida en peligro; desplazarse puede salvar vidas, pero rompe redes y autoridad comunitaria.
Nombrar estas tensiones no resta fuerza a su liderazgo: lo vuelve más comprensible y muestra por qué las garantías deben ser integrales.
Discriminación y exclusión
La exclusión histórica se expresa en impactos climáticos desiguales y en menor acceso a protección efectiva. Cuando el agua escasea o el bosque se pierde, las cargas de cuidado aumentan; cuando hay despojo, se multiplican los riesgos de violencia. La discriminación también opera en el reconocimiento de la autoridad y la voz pública de las mujeres indígenas, que deben disputar legitimidad tanto hacia afuera como dentro de estructuras patriarcales.
Criminalización de líderes indígenas
La criminalización y persecución de liderazgos indígenas se intensifica en contextos de expansión extractiva. En Nicaragua, se reporta un aumento de persecución contra líderes y lideresas; y se menciona la muerte bajo custodia estatal de Brooklyn Rivera, defensor del pueblo Miskitu, como un caso emblemático del entorno de represión e impunidad. En otros países, la violencia se combina con señalamientos, procesos y hostigamientos que buscan frenar la defensa territorial.
La lucha de las mujeres indígenas por un futuro sostenible
El papel de las mujeres en la defensa ambiental
Las mujeres indígenas defienden el planeta porque defienden la vida cotidiana: agua, alimentos, salud comunitaria, cultura e identidad. Su liderazgo sostiene territorios que concentran ecosistemas mejor preservados y conocimientos que hoy son indispensables frente a la crisis climática. En términos de justicia climática, su papel no es accesorio: es estructural.
Desafíos y propuestas para garantizar sus derechos
Proteger a las defensoras ambientales implica acciones estatales verificables: investigar, juzgar y sancionar agresiones; implementar mecanismos efectivos de protección; reconocer derechos territoriales; y garantizar participación plena en decisiones sobre los territorios. La pregunta “¿quién las defiende a ellas?” no se responde con homenajes, sino con garantías para vivir y liderar sin violencia. Desde una perspectiva de derechos humanos y justicia, esa protección es condición para cualquier futuro sostenible.
Garantías para defender el territorio
Qué se necesita ahora (si la meta es que puedan defender el territorio sin jugarse la vida):
- Protección que funcione en territorio: medidas acordadas con las comunidades, con enfoque de género y pertinencia cultural.
- Investigación y sanción: que amenazas, hostigamientos y agresiones no queden en impunidad.
- Derechos territoriales y seguridad jurídica: reconocimiento y protección efectiva del territorio para reducir la puerta de entrada al despojo.
- Consulta y consentimiento: participación real en decisiones sobre proyectos y políticas que afecten sus tierras y aguas.
- Condiciones para sostener la vida: acceso a agua, salud, educación y conectividad segura, porque la defensa también se hace desde lo cotidiano.
- Espacio cívico sin criminalización: garantías para organizarse, comunicar y litigar sin represalias.
Desde el enfoque editorial de Tengo Un Retraso, hablar de justicia climática también implica mirar las barreras estructurales que atraviesan la vida y la autonomía de mujeres y personas gestantes —incluida la violencia—, porque sin condiciones reales de seguridad, salud y participación, no hay derechos que puedan ejercerse plenamente.
Este texto se basa en información de acceso público y en cifras citadas por las fuentes mencionadas en el propio artículo. Algunos datos dependen de lo documentado por esas organizaciones y podrían variar o actualizarse con nueva información. Los contextos de riesgo para defensoras difieren según el país y el territorio y pueden cambiar con rapidez.
Fuentes consultadas
- Las mujeres indígenas defienden el planeta. ¿Quién las defiende a ellas? — volcanicas.com/las-mujeres-indigenas-defienden-el-planeta-quien-las-defiende-a-ellas/
- es.mongabay.com/2026/08/mineria-nicaragua-territorios-indigenas-afrodescendientes/
- raceandequality.org/es/resources/dia-internacional-de-los-pueblos-indigenas-defensa-territorial-y-proteccion-ambiental-en-brasil-colombia-y-nicaragua/
- culturalsurvival.org/es/news/7-acciones-para-realizar-en-el-dia-internacional-de-los-pueblos-indigenas-2026
- facebook.com/lenteregional/posts/cuando-hablar-tambi%C3%A9n-es-sanar-mujeres-ind%C3%ADgenas-abren-caminos-para-hablar-de-sa/1519878360180161/
- instagram.com/p/Db0jouOkV5m/
- El País — elpais.com/america-colombia/2026-08-05/el-congreso-inicia-con-un-viejo-anhelo-de-la-derecha-mas-dura-un-proyecto-para-prohibir-el-aborto.html
- Yahoo Noticias — es-us.noticias.yahoo.com/morena-pide-explicar-iniciativa-despenalizar-213606295.html


