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Plan de trabajo de la nueva Secretaria de las Mujeres 2026

Plan de trabajo de la nueva Secretaria de las Mujeres 2026

Tabla de contenidos


Laura Itzel Castillo asumirá Secretaría de las Mujeres

  • Claudia Sheinbaum anunció la designación de Laura Itzel Castillo Juárez como próxima titular de la Secretaría de las Mujeres.
  • El cargo estuvo vacante 60 días; durante ese periodo hubo una encargatura de despacho.
  • La Red Nacional de Refugios (RNR) pide conocer prioridades, plan de trabajo y acciones concretas.
  • La RNR subraya urgencia: en 2025 atendió a 8,307 mujeres, niñas y niños, además de atenciones por línea y redes.

Esta nota retoma lo reportado por CIMAC Noticias y el posicionamiento público de la Red Nacional de Refugios (RNR) tras el anuncio del nombramiento.

Nombramiento y prioridades pendientes

  • Anuncio del nombramiento: La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció la designación de Laura Itzel Castillo Juárez como próxima titular de la Secretaría de las Mujeres.
  • Vacancia previa: La Secretaría estuvo 60 días sin titularidad; durante ese periodo operó una encargatura de despacho.
  • Fecha prevista de asunción: De acuerdo con lo informado, Castillo Juárez asumirá en septiembre, al concluir sus actividades legislativas.
  • Qué pide la RNR: Conocer prioridades, plan de trabajo y acciones concretas (prevención/atención de violencias, presupuesto y coordinación con sociedad civil).
  • Por qué urge (dato 2025): La RNR reportó 8,307 atenciones a mujeres, niñas y niños, además de atenciones por línea/redes.

Perfil y calendario de asunción

El nombramiento cierra, al menos en lo formal, un periodo de incertidumbre institucional: la dependencia había permanecido sin titularidad durante 60 días, un vacío que organizaciones de la sociedad civil siguieron con atención por su impacto en la conducción política de la agenda de derechos de las mujeres.

Castillo Juárez llega con un perfil legislativo: actualmente es presidenta de la Cámara de Senadores e integrante de Morena. De acuerdo con lo informado, asumirá el cargo en septiembre, una vez que concluya sus actividades legislativas. Ese calendario —anuncio en junio, toma de posesión prevista para septiembre— abre una ventana de transición en la que, para las organizaciones que atienden violencias de género todos los días, la pregunta central no es solo “quién”, sino “qué” y “cómo”: qué prioridades tendrá la Secretaría y cómo se traducirán en acciones verificables.

Cronograma de transición y control
Línea de tiempo de la transición (con puntos de control)

  • 16 de junio (anuncio): Se informa la designación de Laura Itzel Castillo Juárez.
  • Junio–agosto (transición): La Secretaría continúa operando mientras la titular designada mantiene actividades legislativas.
  • Punto de control 1: ¿Se comunica un primer listado de prioridades antes de septiembre?
  • Punto de control 2: ¿Se instala un canal de diálogo con organizaciones (p. ej., RNR) para acordar agenda de arranque?
  • Septiembre (asunción prevista): Inicio formal de la gestión.
  • Punto de control 3: ¿Se presenta un plan de trabajo con acciones, responsables y plazos verificables?

La Red Nacional de Refugios (RNR) lo expresó con claridad: valoró que exista una definición sobre quién encabezará la Secretaría, pero pidió conocer sus prioridades. En un país donde las violencias contra mujeres, niñas y niños ocurren diariamente, la expectativa se concentra en medidas concretas para fortalecer prevención, atención y protección, así como en la garantía de presupuesto y coordinación efectiva con organizaciones especializadas.

Vacante en la Secretaría de las Mujeres

En ese lapso, el trabajo fue encabezado por Ingrid Gómez en calidad de encargada de despacho. Para organizaciones como la RNR, esa figura puede sostener la operación cotidiana, pero no sustituye el peso político e institucional de una titular formalmente nombrada, con capacidad plena de interlocución y toma de decisiones al más alto nivel.

Diferencias clave en liderazgo institucional
Encargatura de despacho vs. titularidad (por qué importa en la práctica)

  • Encargatura de despacho: figura que mantiene la operación cotidiana y la continuidad administrativa mientras se nombra a la persona titular.
  • Titular formalmente nombrada: liderazgo con mandato político pleno para representar a la Secretaría, fijar prioridades, sostener interlocución de alto nivel y destrabar decisiones interinstitucionales.

En una agenda que depende de coordinación (federación–estados–municipios, mecanismos como AVGM y servicios como refugios), la diferencia suele notarse en la velocidad de acuerdos, la capacidad de defender presupuesto y la claridad de ruta.

La vacante no fue un detalle administrativo menor. En la práctica, la ausencia de una titularidad puede traducirse en menor capacidad para coordinar prioridades, defender presupuestos, destrabar acuerdos interinstitucionales y fijar una ruta clara frente a emergencias y necesidades persistentes. En materia de derechos de las mujeres, la conducción política importa porque muchas respuestas dependen de coordinación entre dependencias, niveles de gobierno y mecanismos ya existentes.

La discusión pública, advierten defensoras, no debería centrarse únicamente en si la Secretaría “siguió funcionando” durante el periodo sin titular. El punto de fondo es qué prioridad se le está otorgando a la política pública para las mujeres, particularmente cuando la atención a violencias requiere continuidad, recursos y decisiones oportunas.

En ese contexto, el anuncio presidencial de la designación cierra el capítulo de la vacancia, pero abre otro: el de la transición y la formalización efectiva del liderazgo. Para la sociedad civil, el reloj no se detiene: los servicios de protección y atención no pueden operar con incertidumbre prolongada sobre dirección, presupuesto y coordinación.

Asunción del cargo y actividades legislativas

Laura Itzel Castillo Juárez asumirá la Secretaría de las Mujeres en septiembre, cuando concluya sus actividades legislativas como presidenta de la Cámara de Senadores. Ese dato, aunque administrativo, es clave para entender el momento político: entre el anuncio y la toma de posesión hay un periodo en el que la Secretaría seguirá operando sin la conducción de la titular designada.

Para las organizaciones que trabajan en primera línea, la transición no es un trámite neutro. La RNR —con más de dos décadas de atención ininterrumpida a víctimas de violencias machistas— insiste en que la agenda de prevención y atención no puede quedar en pausa ni diluirse en la lógica de “mientras tanto”. La violencia no espera a que se cierre un ciclo legislativo.

La expectativa, por tanto, se concentra en dos planos simultáneos: por un lado, que la Secretaría mantenga capacidad operativa durante la transición; por otro, que la próxima titular llegue con una ruta clara y con mecanismos de diálogo listos para activarse desde el inicio de su gestión formal. En políticas públicas de género, el arranque importa: define prioridades, marca el tono de coordinación y envía señales sobre presupuesto y continuidad de programas.

Además, la propia naturaleza del cargo exige algo más que administración: requiere conducción política. Eso implica interlocución con otras áreas del gobierno federal, con entidades federativas y con instancias que implementan mecanismos como las Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) y los Centros de Justicia para las Mujeres (CJM), así como con redes de atención como los refugios.

En ese marco, el periodo previo a septiembre se vuelve una etapa de expectativas: ¿habrá un acercamiento temprano con organizaciones?, ¿se comunicarán prioridades antes de la toma de posesión?, ¿cómo se garantizará que la agenda de violencias y protección no pierda tracción? Son preguntas que la sociedad civil ha puesto sobre la mesa.

Solicitudes de la Red Nacional de Refugios

La Red Nacional de Refugios pidió conocer el plan de trabajo y las acciones concretas que impulsará Laura Itzel Castillo Juárez al frente de la Secretaría de las Mujeres. Su demanda no es genérica: apunta a tres ejes operativos que, desde su experiencia, determinan si una política pública se queda en el papel o se convierte en protección real.

Requisitos clave del plan de trabajo
Lo que la RNR pide poder ver (y verificar) en el plan de trabajo

  • Prevención y atención de las violencias: medidas concretas para fortalecer respuesta institucional y protección (incluida la atención a niñas y niños afectados en contextos de violencia).
  • Presupuesto suficiente: claridad sobre recursos para sostener servicios (personal, capacidad de alojamiento, acompañamiento psicológico y legal, continuidad de atención).
  • Coordinación efectiva con sociedad civil: mecanismos estables de interlocución y trabajo conjunto (no solo reuniones aisladas), con capacidad de decisión al más alto nivel.

Primero, fortalecer la prevención y atención de las violencias. Para la RNR, esto implica que la Secretaría impulse medidas que mejoren la respuesta institucional y la capacidad de protección, especialmente para mujeres y personas gestantes que enfrentan violencia, así como para niñas y niños que también resultan afectados en estos contextos.

Segundo, garantizar presupuesto suficiente. La RNR recuerda que los refugios y sus modelos de atención han enfrentado reducciones presupuestales. En un sistema donde la demanda de atención es constante, el financiamiento no es un tema accesorio: define personal disponible, capacidad de alojamiento, acompañamiento psicológico y legal, y continuidad de servicios.

Tercero, consolidar mecanismos efectivos de coordinación con organizaciones de la sociedad civil. La RNR subraya que la política pública no se sostiene solo con “operación institucional”; requiere conducción política, interlocución y decisiones al más alto nivel. En otras palabras: no basta con que existan programas; se necesita liderazgo que articule, escuche y resuelva.

En voz de su directora, Wendy Figueroa Morales, la RNR reiteró disposición al diálogo con la próxima Secretaria de las Mujeres y al trabajo conjunto. El mensaje es doble: hay voluntad de colaboración, pero también una exigencia de claridad. Conocer el plan de trabajo no es un gesto protocolario; es una condición para evaluar prioridades, anticipar riesgos y construir coordinación desde el inicio.

«Esperamos conocer sus prioridades, su plan de trabajo y las acciones concretas que impulsará para fortalecer la prevención y atención de las violencias, garantizar presupuesto suficiente y consolidar mecanismos efectivos de coordinación con las organizaciones de la sociedad civil.»
Red Nacional de Refugios (RNR), posicionamiento difundido a propósito del nombramiento

Atención de la Red Nacional de Refugios en 2025

La urgencia que plantea la RNR se sostiene en su propia carga de trabajo. En 2025, la organización atendió a 8,307 mujeres, niñas y niños. Además, brindó atención a 814 personas por medio de redes sociales y línea telefónica, y acompañó a 7,889 mujeres en Refugios y sus Centros de Atención Externa. Estas cifras fueron reportadas por la propia RNR en el contexto del nombramiento. Son cifras que dimensionan la demanda de apoyo y la necesidad de que la política pública tenga capacidad real de respuesta.

Estos datos también ayudan a entender por qué la RNR insiste en presupuesto y coordinación: la atención no es episódica, sino sostenida y multicanal. La línea telefónica y las redes sociales funcionan como puertas de entrada para pedir ayuda, orientación o acompañamiento; los refugios y centros externos, como espacios de protección y atención integral. En conjunto, forman parte de un modelo que busca responder a situaciones de violencia con medidas concretas de seguridad, contención y restitución de derechos.

La RNR está integrada por más de 76 espacios de prevención, atención y protección en el país. Su Modelo de Atención Integral incluye Refugios, Centros de Atención Externa, Casas de Emergencia y Casas de Transición. Esta arquitectura de servicios refleja una lógica de continuidad: desde la atención inmediata hasta procesos de transición que permitan a las sobrevivientes reconstruir condiciones de seguridad.

En términos de política pública, la existencia de esta red —nacida en los años noventa como iniciativa de la sociedad civil y de los movimientos de mujeres— muestra que el Estado no parte de cero: hay experiencia acumulada, metodologías y aprendizajes. Pero también evidencia que, sin coordinación institucional y financiamiento estable, la capacidad de respuesta se tensiona.

Indicador (RNR) Dato 2025
Mujeres, niñas y niños atendidos 8,307
Personas atendidas por redes sociales y línea telefónica 814
Mujeres atendidas en Refugios y Centros de Atención Externa 7,889
Espacios que integran la RNR Más de 76

Tabla: Cifras de atención reportadas por la Red Nacional de Refugios para 2025.

Importancia del nombramiento formal en la Secretaría

Para la RNR, la diferencia entre una encargatura de despacho y una titularidad formal no es simbólica: es política e institucional. Wendy Figueroa Morales lo sintetizó al señalar que una encargatura no sustituye la importancia de contar con una titular formalmente nombrada. En la práctica, la titularidad es la que habilita conducción política plena, interlocución sostenida y capacidad de decisión al más alto nivel.

Aspecto Encargatura de despacho Titular formalmente nombrada
Mandato y horizonte Continuidad administrativa temporal Dirección política con ruta y prioridades
Interlocución Puede ser más limitada o contingente Interlocución sostenida “al más alto nivel”
Capacidad de decisión Enfocada en operación cotidiana Mayor margen para destrabar acuerdos y fijar agenda
Señal pública “La institución sigue” “La agenda es prioridad”
Impacto en coordinación (AVGM, CJM, refugios) Riesgo de lentitud o acuerdos informales Mayor capacidad de articulación y seguimiento

Esa conducción es especialmente relevante en un campo donde la respuesta depende de engranajes múltiples: programas federales, coordinación con estados, implementación de mecanismos como las AVGM y operación de instancias como los CJM. Cuando falta una cabeza formal, la coordinación puede volverse más lenta, más frágil o más dependiente de acuerdos informales.

La RNR también recuerda que los refugios están adscritos al Programa para la Prevención y Detección de las Violencias Feminicidas y la Atención de las Causas, junto con las AVGM y los CJM. Esa adscripción coloca a la Secretaría de las Mujeres en un papel articulador: no solo administra, sino que debe alinear prioridades, asegurar recursos y facilitar coordinación con quienes implementan y atienden.

En un país donde las violencias contra mujeres, niñas y niños son un problema de seguridad, salud pública, derechos humanos y acceso a la justicia —tal como la propia historia de los refugios ayudó a colocar en la agenda pública—, el liderazgo institucional no puede reducirse a continuidad administrativa. Se requiere capacidad para fijar prioridades, defender presupuestos y sostener diálogo con organizaciones que tienen experiencia directa con sobrevivientes.

Desde una perspectiva de derechos y salud pública, la titularidad formal también es una señal: indica si el Estado coloca la política para las mujeres como prioridad transversal o como un tema que puede esperar. Por eso, para la sociedad civil, el nombramiento es un punto de partida, no de llegada.

Preocupaciones sobre la formalización del nombramiento

Aunque el anuncio presidencial definió a la próxima titular, la RNR expresó una preocupación concreta: que la formalización del nombramiento se posponga varios meses más. El calendario previsto —asunción en septiembre— ya implica una espera; el temor es que esa espera se alargue o se convierta en un periodo de indefinición que afecte la capacidad de conducción política.

Nombramiento formal y prioridad institucional
Voz desde la primera línea (RNR)

  • Wendy Figueroa Morales, directora de la Red Nacional de Refugios, subrayó que “una encargatura de despacho no sustituye la importancia política e institucional de contar con una titular formalmente nombrada”.
  • La preocupación central que compartió la RNR es que la formalización del nombramiento se dilate más allá del calendario previsto, y que el debate se quede en “si siguió funcionando”, en lugar de enfocarse en la prioridad real que se le da a la política pública para las mujeres cuando las violencias ocurren todos los días.

La organización también pidió que el debate público no se limite a discutir si la Secretaría “ha seguido funcionando” sin titular. Para la RNR, esa pregunta es insuficiente frente a la realidad cotidiana de las violencias. El punto central es qué prioridad se le está otorgando a la política pública para las mujeres, porque todos los días ocurren agresiones y se requieren respuestas inmediatas, coordinadas y con recursos.

Esta preocupación se conecta con otro elemento: la reducción presupuestal que han enfrentado los refugios y mecanismos relacionados. Cuando hay incertidumbre sobre liderazgo y, al mismo tiempo, presión presupuestal, el riesgo es que la atención se sostenga con esfuerzos extraordinarios de la sociedad civil, en lugar de con una política pública robusta.

La RNR, sin embargo, no plantea una postura de ruptura. Reiteró disposición al diálogo con la próxima Secretaria de las Mujeres y al trabajo conjunto. La exigencia es de claridad y oportunidad: conocer prioridades, plan y acciones concretas, y evitar que la transición se convierta en un periodo de baja interlocución.

En términos institucionales, la preocupación también apunta a algo más amplio: la necesidad de que la Secretaría tenga capacidad de decisión y coordinación “al más alto nivel”. Si la formalización se dilata, esa capacidad se debilita justo cuando se requiere acelerar prevención, atención y protección.

Reflexiones sobre el futuro de la Secretaría de las Mujeres

La importancia de un liderazgo comprometido

El nombramiento de Laura Itzel Castillo Juárez abre una etapa en la que la Secretaría de las Mujeres será evaluada no solo por su estructura, sino por su capacidad de conducción política. La RNR lo ha dicho: los derechos de las mujeres requieren operación institucional, pero también liderazgo, interlocución y decisiones al más alto nivel. En la práctica, eso se traduce en prioridades claras, coordinación efectiva y disposición a escuchar a quienes atienden violencias todos los días.

Un liderazgo comprometido también implica reconocer la experiencia acumulada de la sociedad civil. Los refugios surgieron en los años noventa como iniciativa de movimientos de mujeres y organizaciones, y con el tiempo articularon colaboración con gobierno, academia, iniciativa privada, medios y ciudadanía. Esa historia muestra que la política pública se fortalece cuando integra conocimiento de campo y cuando convierte la coordinación en un mecanismo estable, no en un gesto ocasional.

Señales clave en 100 días
Qué evaluar en los primeros 100 días (señales observables)

  • Prioridades públicas: ¿Se publica una lista breve de prioridades y metas inmediatas (prevención, atención, protección)?
  • Ruta y plazos: ¿Hay un plan con acciones, responsables y fechas (no solo enunciados)?
  • Presupuesto y continuidad: ¿Se explicita cómo se sostendrán servicios clave (p. ej., refugios y atención externa) y cómo se evitarán recortes que afecten operación?
  • Coordinación interinstitucional: ¿Se anuncian mecanismos de trabajo con AVGM, CJM y gobiernos estatales/municipales con seguimiento periódico?
  • Diálogo con sociedad civil: ¿Se instala una mesa o mecanismo estable con organizaciones especializadas (como la RNR) y se reportan acuerdos?
  • Indicadores de avance: ¿Se definen indicadores simples para reportar avances (cobertura, tiempos de respuesta, capacidad de atención)?

En el corto plazo, el compromiso se medirá en señales concretas: apertura al diálogo, claridad sobre prioridades y una ruta para fortalecer prevención y atención. En el mediano plazo, se medirá en capacidad de sostener presupuestos y de consolidar mecanismos que ya existen —como AVGM y CJM— con resultados tangibles para mujeres y personas gestantes.

Desafíos en la implementación de políticas públicas

El principal desafío que asoma en esta transición es la brecha entre el anuncio y la implementación. La Secretaría puede tener programas y marcos de coordinación, pero si el liderazgo se retrasa o si el presupuesto se reduce, la respuesta se vuelve insuficiente frente a la demanda real de atención.

La adscripción de los refugios al Programa para la Prevención y Detección de las Violencias Feminicidas y la Atención de las Causas, junto con AVGM y CJM, muestra que hay instrumentos en marcha. El reto es que funcionen con articulación y recursos, y que no dependan de esfuerzos aislados. La RNR ha insistido en presupuesto suficiente y en mecanismos efectivos de coordinación: dos condiciones básicas para que la política pública no se fragmente.

Otro desafío es el tiempo. La violencia ocurre todos los días, y la atención no se puede “programar” para cuando termine una etapa legislativa. Por eso, la transición debe cuidarse: mantener operación, sostener interlocución y preparar un arranque con prioridades explícitas.

El papel de la sociedad civil en la vigilancia del cumplimiento

La sociedad civil no solo provee servicios; también vigila, documenta y empuja mejoras. La RNR, con más de 20 años de trabajo y una red de más de 76 espacios, representa una voz con legitimidad construida en la atención directa. Sus cifras de 2025 —8,307 mujeres, niñas y niños atendidos, además de atenciones por línea y redes— son un recordatorio de que la demanda es masiva y sostenida.

En ese sentido, pedir el plan de trabajo no es un trámite


Desde la perspectiva de Tengo Un Retraso (MSI Reproductive Choices Mexico), la claridad sobre prioridades, presupuesto y coordinación con organizaciones especializadas es una condición básica para que la política pública se traduzca en prevención, atención y protección efectivas, con enfoque de derechos y salud pública.

Este texto refleja información públicamente disponible al momento de su publicación y el posicionamiento difundido por la Red Nacional de Refugios tras el anuncio del nombramiento. Fechas, procesos de formalización y definiciones de política pública podrían modificarse conforme avance la transición hacia septiembre. Si se publica un plan de trabajo oficial, conviene contrastarlo con las prioridades y puntos de verificación aquí descritos.


Fuentes consultadas

  • En espera de conocer plan de trabajo de la nueva Secretaria de las Mujeres: RNR — cimacnoticias.com.mx/2026/06/16/en-espera-de-conocer-plan-de-trabajo-de-la-nueva-secretaria-de-las-mujeres-rnr/
  • archivo.cuautlancingo.gob.mx/cgt/gral/cmun/2026/Programa%20Anual%20Evaluaci%C3%B3n%202026.pdf
  • dof.gob.mx/nota_to_pdf.php?edicion=MAT&fecha=11%2F06%2F2026
  • facebook.com/secretariamujeresmorelos/posts/en-latierraquenosune-trabajamos-de-manera-coordinada-para-fortalecer-la-atenci%C3%B3n/122163369260654126/
  • instagram.com/reel/DZnbVTQgqQc/
  • tiktok.com/@plana.mayor/video/7651666885934714120
  • yucatan.gob.mx/docs/diario_oficial/diarios/2026/2026-06-11_2.pdf
  • San Antonio FC, 2026 — sanantoniofc.com/news/2026/06/04/toyota-field-to-host-liga-mx-femenil-campeon-de-campeonas-on-july-26/