Muerte materna en 2026: causas y desafíos en México
Tabla de contenidos
- 1. Causas de muerte materna y retos en México
- 2. Causas principales de muerte materna en México
- 3. Compromisos internacionales para reducir la mortalidad materna
- 4. Evolución de la mortalidad materna en México desde 1990
- 5. Iniciativas para promover la salud materna en México
- 5.1 Creación del Comité Promotor por una Maternidad Segura
- 5.2 Establecimiento del Observatorio de Mortalidad Materna
- 6. Desafíos actuales en la reducción de la mortalidad materna
- 6.1 Impacto de la violencia de género
- 6.2 Desigualdades en el acceso a servicios de salud
- 7. Datos recientes sobre la mortalidad materna en 2026
- 8. Fuentes consultadas
Causas de muerte materna y retos en México
- En México, tres causas han prevalecido por décadas en las defunciones maternas: aborto, hemorragias obstétricas y trastornos hipertensivos (preeclampsia/eclampsia).
- La agenda internacional fijó metas específicas: los ODS plantean bajar la mortalidad materna global a menos de 70 por cada 100 mil nacimientos.
- En 2026, el reporte preliminar (semana epidemiológica 19) reporta datos recientes de RMM y defunciones notificadas.
- Persisten brechas: mujeres indígenas y entidades como Chiapas, Estado de México y Puebla concentran parte importante de las muertes.
Causas y brechas en México
- Causas directas (obstétricas): complicaciones del embarazo/parto/puerperio que requieren respuesta clínica inmediata (p. ej., hemorragia obstétrica, trastornos hipertensivos).
- Causas indirectas: enfermedades preexistentes o que se agravan con el embarazo (p. ej., enfermedades del sistema circulatorio), donde el riesgo aumenta si no hay detección y manejo oportunos.
- Brechas que convierten complicaciones en muertes: llegada tardía a servicios, referencia/traslado lento, falta de capacidad resolutiva (insumos, sangre, quirófano, personal), y trato discriminatorio que desalienta la búsqueda de atención.
- Cómo leer el problema en México: cuando las mismas causas se repiten por décadas, suele indicar fallas en acceso efectivo, continuidad de cuidados y calidad, más que cambios “misteriosos” en la clínica.
Causas principales de muerte materna en México
En México, pese a décadas de políticas públicas, monitoreo social y compromisos internacionales, hay un dato que se repite con fuerza: tres causas han prevalecido como detonantes de muerte materna a lo largo de 36 años (1990–2026): aborto, hemorragias obstétricas y preeclampsia/eclampsia, hoy agrupadas como trastornos hipertensivos.
En este texto, cuando hablamos de muerte materna, nos referimos al fallecimiento durante el embarazo, el parto o dentro de los 42 días posteriores al término del embarazo, por causas relacionadas o agravadas por el embarazo o su atención (no por causas accidentales o incidentales).
Estas causas son, en buena medida, prevenibles y tratables si existen servicios oportunos, personal capacitado y rutas claras de atención. La hemorragia obstétrica exige respuesta inmediata y capacidad resolutiva; los trastornos hipertensivos requieren detección y seguimiento durante el embarazo, además de manejo adecuado en el parto y el puerperio. En el caso del aborto, el riesgo se incrementa cuando el acceso a atención segura y oportuna se ve limitado por barreras institucionales, geográficas, económicas o por estigma.
Los datos históricos ilustran el peso de estas causas. En 1990, la razón de mortalidad materna (RMM) se ubicó en 89 muertes por cada 100 mil nacidos vivos. En ese año, los trastornos hipertensivos representaron 25.4% de las defunciones; las hemorragias, 23.1%; y el aborto figuró como causa con 6.6%. También se registraron causas obstétricas indirectas (enfermedades asociadas que se presentan o se complican con el embarazo) con 2.6%.
En 2026, el patrón de causas sigue presente en los reportes: entre las principales se mantienen aborto y hemorragia obstétrica, junto con enfermedad hipertensiva, edema y proteinuria en el embarazo, parto y puerperio, además de enfermedades del sistema circulatorio. La persistencia de estas causas habla menos de “misterios clínicos” y más de brechas de acceso, continuidad de cuidados y calidad de la atención.
| Causa (selección) | 1990 (proporción de defunciones) | 2026 (corte preliminar, SE19: principales causas reportadas) |
|---|---|---|
| Trastornos hipertensivos (preeclampsia/eclampsia) | 25.4% | Se mantiene entre las principales (reportada como “Enfermedad hipertensiva, edema y proteinuria…”) |
| Hemorragias obstétricas | 23.1% | Se mantiene entre las principales (hemorragia obstétrica) |
| Aborto | 6.6% | Se mantiene entre las principales (aborto) |
| Causas obstétricas indirectas | 2.6% | Aparecen entre las principales como enfermedad del sistema circulatorio (ejemplo de causa indirecta) |
Compromisos internacionales para reducir la mortalidad materna
La mortalidad materna no es solo un indicador sanitario: es un termómetro de desigualdad y de cumplimiento de derechos. Por eso, el tema se instaló en la agenda internacional con hitos concretos.
La conmemoración del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres existe desde 1987, a propuesta de la Red Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos, reunida en el V Encuentro Internacional de Mujer y Salud en San José, Costa Rica. La fecha funciona como recordatorio de que las muertes y enfermedades que afectan a mujeres y personas gestantes no son inevitables: se relacionan con decisiones de política pública, financiamiento, organización de servicios y eliminación de barreras.
A escala global, la discusión tomó fuerza en la Cuarta Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (El Cairo, 1994), donde se colocó la salud reproductiva como parte del desarrollo. Seis años después, los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) incluyeron el tema en el Objetivo 5, con una meta explícita: alcanzar una razón de mortalidad materna de 22 defunciones por cada 100 mil nacidos vivos.
Hoy, el marco vigente es el de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El ODS 3 establece el objetivo de reducir la tasa mundial de mortalidad materna a menos de 70 por cada 100 mil nacimientos, y añade una condición clave: que ningún país tenga una tasa superior al doble del promedio mundial. En otras palabras, no basta con mejorar “en promedio”: se busca evitar que existan países —o, por extensión, territorios dentro de un país— que queden sistemáticamente rezagados.
Hitos globales en salud materna
- 1987: se impulsa la conmemoración del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres (V Encuentro Internacional de Mujer y Salud, San José, Costa Rica).
- 1994: la salud reproductiva se coloca en la agenda global en la Conferencia de Población y Desarrollo (El Cairo).
- 2000–2015 (ODM): el Objetivo 5 incorpora una meta explícita de reducción de la mortalidad materna (referida en el texto como RMM de 22/100 mil).
- 2015–2030 (ODS): el ODS 3 fija la meta global de <70/100 mil y el criterio de no rebasar 2× el promedio mundial.
En México, estos compromisos internacionales han servido como palanca para exigir medición, rendición de cuentas y políticas sostenidas. Pero el cumplimiento real depende de que los acuerdos se traduzcan en servicios accesibles, oportunos y de calidad, especialmente para quienes enfrentan más barreras: mujeres indígenas, personas en zonas rurales, adolescentes y quienes viven violencia.
Evolución de la mortalidad materna en México desde 1990
La historia reciente de la mortalidad materna en México combina avances, estancamientos y persistencias. En 1990, la RMM era de 89 por cada 100 mil nacidos vivos, con grandes brechas en atención obstétrica, prevención y respuesta ante emergencias.
Desde la década de los 90, el tema se volvió más visible en el debate público mexicano por el empuje de grupos feministas, organizaciones de la sociedad civil, académicas y financiadoras internacionales. Ese impulso no solo buscó “sensibilizar”, sino construir herramientas concretas: instituciones, mecanismos de medición, vigilancia de políticas públicas y seguimiento a compromisos firmados por el país. En ese proceso, la muerte materna comenzó a ser tratada —cada vez con más claridad— como un asunto de derechos humanos y no únicamente como un problema clínico.
En los años 2000, el Estado mexicano implementó programas y acuerdos interinstitucionales para reducir muertes prevenibles, con énfasis en cobertura y atención de emergencias. Sin embargo, el dossier de 2026 subraya un punto que atraviesa toda la evolución: persisten brechas para las mujeres indígenas, con tasas más altas de morbilidad y mortalidad materna por barreras históricas de acceso, además de discriminación y maltrato.
La evolución, entonces, no puede leerse solo como una línea descendente o ascendente. Es una trayectoria donde conviven esfuerzos sostenidos, creación de mecanismos de vigilancia y, al mismo tiempo, desigualdades territoriales y poblacionales que mantienen la muerte materna como un problema vigente en 2026.
Interpretación de la RMM anual
- Qué es la RMM: una razón (no un porcentaje) expresada como defunciones maternas por cada 100 mil nacidos vivos; sirve para comparar en el tiempo y entre territorios.
- Por qué “sube” o “baja” en el año: puede cambiar por variaciones reales (más/menos muertes) y también por el denominador (nacidos vivos estimados) y por la oportunidad del registro.
- Qué significa “preliminar”: en vigilancia epidemiológica, los cortes semanales pueden ajustarse cuando se completa la notificación y se confirma/clasifica la causa.
- Cómo interpretar causas: algunas categorías se agrupan o renombran (p. ej., preeclampsia/eclampsia dentro de trastornos hipertensivos), lo que puede afectar comparaciones directas si no se aclara.
- Qué mirar además del promedio nacional: concentración por entidad, por institución/servicio y por grupos de edad; ahí suelen aparecer las brechas de acceso y calidad.
Iniciativas para promover la salud materna en México
México no ha enfrentado la mortalidad materna únicamente desde el sector salud. Una parte central de la respuesta ha venido de la sociedad civil organizada, que impulsó mecanismos de vigilancia, evidencia y exigibilidad, y que además logró articularse con academia, agencias internacionales y, en momentos clave, con autoridades.
Desde los años 90, el trabajo de organizaciones feministas y OSC ayudó a que la muerte materna fuera vista como un tema que requiere políticas públicas verificables: presupuestos, indicadores, monitoreo de servicios y evaluación de resultados. Ese enfoque permitió pasar de la denuncia general a la construcción de herramientas para identificar dónde se rompe la cadena de atención: en el primer contacto, en la referencia, en la capacidad resolutiva o en la continuidad durante el puerperio.
Este impulso estuvo acompañado por recursos de financiadoras internacionales como Fundación Ford y Fundación MacArthur, así como por agencias de Naciones Unidas y organismos de salud como UNFPA, OMS y OPS. También se menciona el papel de legisladoras aliadas que empujaron cambios y recursos etiquetados para hacer posible parte de este trabajo.
En paralelo, el gobierno federal implementó programas y acuerdos para ampliar cobertura y reducir costos de bolsillo, además de fortalecer la atención de emergencias obstétricas. En conjunto, estas iniciativas muestran que la reducción de muertes maternas requiere tanto capacidad clínica como gobernanza, financiamiento y rendición de cuentas.
Iniciativas Clave de Salud Materna
- CPMSM (1993): promueve salud materna y prevención de muerte materna articulando gobierno–academia–sociedad civil; realiza monitoreo de servicios, vigilancia de políticas y participa en decisiones públicas.
- Observatorio de Mortalidad Materna (18 años después): red intersectorial que genera evidencia para influir en políticas y supervisa asignación de presupuestos en salud materna.
- Arranque Parejo en la Vida (2002): busca cobertura y condiciones igualitarias de atención con calidad durante embarazo, parto y puerperio.
- Acuerdo IMSS (2006): atención obstétrica y neonatal para mujeres embarazadas o en puerperio con alto riesgo/complicaciones, beneficiarias de IMSS-Bienestar.
- “Embarazo Saludable” (2008): afiliación para reducir costos de bolsillo.
- Convenio de emergencias obstétricas (2009): atención de emergencias en SSA/ISSSTE/IMSS sin discriminación por afiliación.
Creación del Comité Promotor por una Maternidad Segura
Una de las instancias más relevantes impulsadas desde la sociedad civil fue el Comité Promotor por una Maternidad Segura en México (CPMSM), creado en 1993. Su objetivo: promover la salud materna y prevenir la muerte materna mediante colaboración entre gobierno, academia y sociedad civil.
El CPMSM no se limitó a campañas de información. De acuerdo con el recuento, realizaba monitoreo de los servicios de salud materna, vigilaba políticas públicas y participaba en la toma de decisiones públicas. En términos prácticos, esto significa colocar la lupa en la operación cotidiana: si hay insumos, si hay personal, si se cumple la referencia oportuna, si se atienden emergencias sin discriminación y si los servicios responden a las necesidades reales de mujeres y personas gestantes.
La existencia de un comité de este tipo también habla de una realidad: cuando la vigilancia social se institucionaliza, se vuelve más difícil que la muerte materna quede reducida a cifras anuales sin consecuencias. El CPMSM ayudó a sostener el tema en agenda y a conectar compromisos internacionales con exigencias nacionales y locales.
Establecimiento del Observatorio de Mortalidad Materna
Dieciocho años después de la creación del CPMSM, y en el contexto de vigilancia del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, se creó el Observatorio de Mortalidad Materna en México. Se describe como una red intersectorial e interinstitucional que generaba evidencia para influir en políticas públicas de salud materna.
Su papel fue doble: por un lado, convertirse en un referente de investigación y análisis; por otro, supervisar la asignación de presupuestos destinados a salud materna. Esta segunda función es crucial: sin recursos suficientes y bien dirigidos, los protocolos clínicos y los compromisos quedan en el papel.
Del trabajo del Observatorio se derivó la creación de observatorios y comités por una maternidad segura en diversas entidades federativas. Estos espacios lograron mantener comunicación directa con autoridades sanitarias estatales, emitir recomendaciones y promover acciones para mejorar la atención. En un país con desigualdades territoriales marcadas, la capacidad de incidir a nivel estatal puede definir si una estrategia llega —o no— a comunidades indígenas, zonas rurales o periferias urbanas.
Desafíos actuales en la reducción de la mortalidad materna
En 2026, la mortalidad materna sigue mostrando que el riesgo no se distribuye de manera uniforme. El dossier subraya que, pese a estrategias implementadas, las mujeres indígenas continúan presentando las tasas más altas de morbilidad y RMM por barreras acumuladas: acceso tardío, servicios poco oportunos, discriminación y maltrato.
También hay desafíos vinculados a la organización del sistema: la concentración de muertes en ciertos servicios y entidades, y la persistencia de casos “sin atención” en lugares como Chiapas, Puebla y Estado de México. A esto se suman factores sociales que incrementan el riesgo: violencia de género, embarazos no planeados y embarazo adolescente, además de la salud mental materna como dimensión frecuentemente invisibilizada.
El reto, en síntesis, no es solo reducir un número nacional, sino cerrar brechas: que la atención obstétrica de emergencia funcione en cualquier lugar, que el seguimiento prenatal detecte riesgos a tiempo, y que el sistema responda sin discriminación, con calidad y con enfoque de derechos.
Equilibrios clave en atención materna
- Cobertura vs. calidad: ampliar afiliación o “cobertura” no garantiza atención efectiva si faltan insumos, personal o protocolos que se cumplan en la práctica.
- Acceso geográfico vs. capacidad resolutiva: acercar el primer contacto ayuda, pero si no hay referencia/traslado rápido y unidades capaces de resolver hemorragias o hipertensión severa, el riesgo persiste.
- Atención universal vs. fragmentación institucional: convenios interinstitucionales pueden abrir puertas, pero requieren coordinación real para que la emergencia no se pierda entre trámites.
- Detección temprana vs. continuidad de cuidados: el control prenatal sirve si hay seguimiento y respuesta ante señales de alarma; de lo contrario, la detección no se traduce en prevención.
- Estigma vs. atención oportuna: cuando hay estigma (p. ej., alrededor del aborto o la violencia), aumenta el retraso en buscar ayuda y se elevan complicaciones evitables.
Impacto de la violencia de género
La violencia de género aparece como un factor de riesgo relevante en 2026. Reportes citados en la investigación complementaria señalan que la violencia física, sexual y psicológica contra mujeres embarazadas incrementa el riesgo de complicaciones y, por extensión, de muerte materna. La violencia puede expresarse como agresión directa, coerción reproductiva, abuso sexual o negligencia, y se asocia con embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual y abortos inseguros.
En este contexto, la respuesta sanitaria no puede limitarse a la atención del evento obstétrico. Cuando hay violencia, el acceso a controles prenatales puede interrumpirse; la búsqueda de atención puede retrasarse; y las decisiones sobre el propio cuerpo pueden estar condicionadas. Por eso, las rutas de atención integral —incluida la detección y canalización— son parte del enfoque de salud pública.
La evidencia también apunta a que la violencia se cruza con otros determinantes: pobreza, aislamiento, barreras culturales y falta de redes de apoyo. En términos de prevención, reconocer la violencia como factor de riesgo no “saca” el tema del ámbito clínico: lo vuelve más realista, porque explica por qué algunas personas llegan tarde o no llegan a los servicios.
Desigualdades en el acceso a servicios de salud
El dossier es explícito: las indígenas continúan siendo el gran pendiente. Las barreras descritas —acceso no oportuno, servicios poco accesibles, discriminación y maltrato— se traducen en mayor riesgo de morir por causas que, con atención adecuada, suelen ser evitables.
En 2026, además, hay entidades que se mantienen por décadas en los primeros lugares de mortalidad materna. Se menciona a Chiapas, con 56 municipios con población indígena, y con un alto número de casos sin atención. También se señala que Estado de México y Puebla reportan un alto número de casos sin atención, de acuerdo con el reporte de la Secretaría de Salud (semana epidemiológica 19, a mayo).
La desigualdad también se observa en la concentración de defunciones por entidad y en el tipo de servicios donde ocurren. El reporte indica que las muertes se concentran en Servicios Públicos de Salud IMSS Bienestar (38%), lo que abre preguntas sobre capacidad instalada, referencia y contrarreferencia, y tiempos de respuesta ante emergencias obstétricas.
Cerrar estas brechas implica que la atención sea realmente universal: no solo en afiliación o cobertura nominal, sino en disponibilidad efectiva de servicios, trato digno y resolución clínica oportuna.
Datos recientes sobre la mortalidad materna en 2026
Los datos preliminares disponibles para 2026 muestran un panorama que combina avances y focos rojos territoriales. De acuerdo con el reporte de la Secretaría de Salud en la semana epidemiológica 19 (a mayo), la RMM preliminar calculada es de 22.3 defunciones por cada 100 mil nacimientos estimados, lo que equivale a 163 defunciones notificadas.
Al tratarse de un corte preliminar de vigilancia epidemiológica, estas cifras pueden ajustarse conforme se consolida la notificación y la clasificación de causas.
La distribución por entidades revela concentración: Estado de México (26), Chiapas (22), Puebla (13), Ciudad de México (8) y Michoacán (8). En conjunto, estas entidades representan 47.2% de las defunciones notificadas. El reporte también señala que las muertes se concentran en los Servicios Públicos de Salud IMSS Bienestar (38%).
En cuanto a grupos de edad, destaca un dato crítico: las mujeres de 45 a 49 años constituyen el grupo con mayor RMM, con 209.5 por cada 100 mil nacidos vivos. Este hallazgo obliga a mirar el embarazo en edades avanzadas como un escenario de mayor riesgo, donde la detección temprana y el manejo de comorbilidades puede ser
| Indicador (corte preliminar) | Dato reportado |
|---|---|
| Fuente y corte | Secretaría de Salud, semana epidemiológica 19 (a mayo de 2026) |
| RMM preliminar | 22.3 defunciones por cada 100 mil nacimientos estimados |
| Defunciones notificadas | 163 |
| Entidades con más defunciones (n) | Edo. de México (26), Chiapas (22), Puebla (13), CDMX (8), Michoacán (8) |
| Concentración en esas 5 entidades | 47.2% |
| Concentración por tipo de servicio | Servicios Públicos de Salud IMSS Bienestar: 38% |
| Grupo de edad con mayor RMM | 45–49 años: 209.5 por cada 100 mil nacidos vivos |
Desde la perspectiva de Tengo Un Retraso (MSI Reproductive Choices Mexico), hablar de mortalidad materna implica sostener un enfoque de salud pública, derechos humanos, justicia reproductiva y autonomía corporal, poniendo al centro el acceso real —sin estigma ni discriminación— a servicios oportunos y de calidad para mujeres y personas gestantes.
Este texto se basa en información públicamente disponible, con cifras históricas (1990) y un corte preliminar de 2026 (semana epidemiológica 19) informado por la autoridad sanitaria. Por su carácter provisional, los números pueden ajustarse a medida que se consoliden las notificaciones. Además, las categorías de causa pueden agruparse o denominarse de forma distinta entre periodos, lo que limita comparaciones directas. La situación puede cambiar conforme se publiquen actualizaciones posteriores del mismo año.
Fuentes consultadas
- Aborto, hemorragias y preeclampsia, principales causas de muerte materna — cimacnoticias.com.mx/2026/05/28/aborto-hemorragias-y-preeclampsia-principales-causas-de-muerte-materna/
- intranet.cij.gob.mx/Box/sintesis_info/lstsintesis.asp?busqueda=violencia
- dof.gob.mx/nota_to_pdf.php?edicion=MAT&fecha=26%2F05%2F2026
- facebook.com/issetTabasco/posts/-en-el-marco-de-la-semana-nacional-de-salud-p%C3%BAblica-2026-y-del-d%C3%ADa-mundial-de-la/1693316789503731/
- gob.mx/cms/uploads/attachment/file/1080943/MM_2026_SE20.pdf
- instagram.com/p/DYtPLejjqPb/
- paho.org/es/documentos
- AOL, 2026 — aol.com/articles/mifepristone-still-available-mail-supreme-115859000.html
- KFF, 2026 — kff.org/womens-health-policy/litigation-involving-reproductive-health-and-rights-in-the-federal-courts/
- NAF, 2025 — nationalabortionfederation.org/national-abortion-federation-statement-on-fda-review-of-mifepristone/
- NPR, 2026 — npr.org/2026/05/21/nx-s1-5827444/abortion-pills-mifepristone-misoprostol-planned-parenthood-advance-provision
