Justicia para María Camila Potosí: un caso desgarrador
Tabla de contenidos
- 1. Exigen justicia y enfoque de género en caso Potosí
- 2. Asesinato de María Camila Potosí: un caso que conmociona a Cali
- 3. Detalles del hallazgo y las circunstancias de su desaparición
- 3.1 Cronología de la desaparición
- 3.2 Estado del cuerpo y evidencias
- 4. Reacciones institucionales y exigencias de justicia
- 4.1 Respuesta de la Fiscalía
- 4.2 Demandas de la sociedad civil
- 5. Contexto de la violencia de género en Cali
- 5.1 Cifras alarmantes de feminicidios
- 5.2 Impunidad y obstáculos en la justicia
- 6. La importancia de un enfoque de género en la investigación
- 7. Demandas de Justicia y Cambio Social
- 7.1 La voz de las víctimas debe ser escuchada
Exigen justicia y enfoque de género en caso Potosí
Exigen investigación con enfoque de género
- ¿Quién exige? La Personería de Cali y ciudadanía/organizaciones que han seguido el caso.
- ¿Qué exigen? Celeridad, claridad pública sobre avances y que se investigue desde el inicio como posible feminicidio.
- ¿Por qué importa el “enfoque de género”? Porque orienta la investigación a no tratar el hecho como aislado ni neutral: prioriza hipótesis de violencia basada en género, evita sesgos que minimicen patrones y busca reducir la revictimización en el trato a la familia.
- María Camila Potosí Gómez, de 21 años y con ocho meses de gestación, fue hallada asesinada el 20 de julio a orillas del río Meléndez, en zona rural de Cali.
- Había sido reportada como desaparecida desde el 16 de julio, tras salir a un control médico.
- El CTI de la Fiscalía asumió la investigación; no hay capturas.
- La Personería de Cali pidió celeridad y enfoque de género, investigando desde el inicio como posible feminicidio.
Alcance de esta nota: la información retoma lo reportado públicamente sobre el caso y las cifras citadas del Observatorio de Seguridad de Cali, tal como han sido difundidas en el seguimiento periodístico.
Asesinato de María Camila Potosí: un caso que conmociona a Cali
Datos clave del caso Potosí Gómez
Datos clave del caso (según reportes públicos citados en el seguimiento periodístico):
- Víctima: María Camila Potosí Gómez
- Edad: 21 años
- Embarazo: 8 meses de gestación
- Reporte de desaparición: 16 de julio
- Hallazgo del cuerpo: lunes 20 de julio
- Lugar del hallazgo: a orillas del río Meléndez, kilómetro 3 vía al corregimiento La Buitrera (zona rural de Cali)
- Investigación: asumida por el CTI de la Fiscalía
- Capturas: hasta el momento, no hay capturas
- Forense: Medicina Legal aún no entrega informe definitivo; se conoció un examen forense que confirmó que el feto permanecía en el vientre
El hallazgo del cuerpo de María Camila Potosí Gómez, el lunes 20 de julio, sacudió a Cali por la crueldad del crimen y por la vulnerabilidad en la que se encontraba: cursaba un embarazo de ocho meses. Fue encontrada en una zona rural de la ciudad.
El caso se inscribe en un patrón que preocupa a autoridades y organizaciones sociales: con la muerte de María Camila, en Cali ya se contabilizan 46 muertes violentas de mujeres (y, en general, la violencia que afecta a mujeres y personas gestantes) en lo que va del año, que podrían corresponder a feminicidios. La cifra, por sí sola, explica por qué la exigencia pública no se limita a “esclarecer un hecho”, sino a investigar con rigor y sin descartar desde el inicio la violencia basada en género.
En paralelo, el crimen reabre preguntas sobre los riesgos que enfrentan mujeres y personas gestantes incluso cuando están vinculadas a rutas de atención en salud o programas de apoyo comunitario. La indignación social se alimenta, además, de la falta de claridad pública sobre lo ocurrido en las horas posteriores a su última aparición registrada.
Detalles del hallazgo y las circunstancias de su desaparición
Cronología de hechos reportados
Cronología resumida (hechos reportados):
1) 15 de julio: sale desde la casa de su cuñada (barrio Meléndez) hacia un control prenatal en el puesto de salud de Polvorines; una mujer la transporta en moto.
2) 15 de julio (más tarde): envía mensaje a su cuñada sobre un segundo trámite de salud: “Me tocó que salir rápido a confirmar la cita de un último examen que me mandaron hoy”.
3) 15 de julio, 4:13 p. m.: cámaras la registran subiendo por segunda vez a la misma moto (último registro visual conocido).
4) 15 de julio, ~6:00 p. m.: se activa la alarma cuando su esposo no logra ubicarla.
5) 16 de julio: se informa el caso a la Fiscalía y se reporta oficialmente como desaparecida.
6) 20 de julio: hallan el cuerpo a orillas del río Meléndez.
Pendiente clave: informe definitivo de Medicina Legal.
La reconstrucción de las últimas horas conocidas de María Camila combina mensajes, registros de cámaras y testimonios familiares. Ese rastro, sin embargo, se corta de forma abrupta el mismo día en que salió a diligencias relacionadas con su control prenatal. La investigación quedó en manos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, que debe establecer móvil y responsables.
Cronología de la desaparición
El 15 de julio, María Camila salió de la casa de su cuñada, en el barrio Meléndez, hacia un control médico de su embarazo en el puesto de salud de Polvorines. Una mujer la transportó en motocicleta. Más tarde, María Camila avisó a su cuñada que debía hacer un segundo trámite de salud: “Me tocó que salir rápido a confirmar la cita de un último examen que me mandaron hoy”, decía el mensaje.
A las 4:13 p. m., cámaras del sector la captaron subiendo por segunda vez ese día a la moto conducida por la misma mujer. Ese fue el último registro visual antes de perderse su rastro. La alarma se activó hacia las 6:00 p. m., cuando su esposo llegó a la casa de la cuñada y no logró ubicarla. El 16 de julio, el caso se puso en conocimiento de la Fiscalía y se reportó oficialmente su desaparición.
Estado del cuerpo y evidencias
El 20 de julio, el cuerpo fue hallado en avanzado estado de descomposición. Según la información conocida, estaba amarrada de pies y manos, envuelta en sábanas y presentaba signos de tortura. Las autoridades descartaron por ahora la hipótesis de extracción del feto, luego de un examen forense que confirmó que permanecía en el vientre.
Aun así, Medicina Legal no ha entregado el informe definitivo, un documento clave para precisar hallazgos y orientar líneas investigativas. En este punto, la exigencia de transparencia y celeridad se vuelve central: el tiempo transcurrido sin resultados visibles suele profundizar la desconfianza de las familias y de la ciudadanía, especialmente en casos de violencia contra mujeres y personas gestantes.
Reacciones institucionales y exigencias de justicia
| Actor | Postura pública (según lo reportado) | Acción/énfasis solicitado |
|---|---|---|
| CTI de la Fiscalía | Asume la investigación para establecer móvil e identificar responsables. | Avanzar en esclarecimiento y judicialización; definir líneas investigativas con base en evidencia. |
| Personería de Cali (personero Gerardo Mendoza) | Exige investigación célere y con enfoque de género. | Investigar desde el inicio como posible feminicidio, sin descartar la razón de género antes de agotar esa hipótesis. |
| Familiares y allegados | Señalan posibles inconsistencias en el relato de la mujer que la transportó. | Que se verifiquen a fondo versiones, tiempos y registros; claridad sobre avances. |
| Colectivos y ciudadanía | Insisten en que el caso no se trate como aislado. | Presión pública sostenida para reducir impunidad y fortalecer prevención. |
Tras el hallazgo, el caso escaló rápidamente a la agenda pública. La respuesta institucional se ha concentrado en la investigación penal, mientras que desde la sociedad civil se insiste en que el tratamiento del caso no puede ser neutral: debe incorporar el contexto de violencia de género y evitar que se diluya la hipótesis de feminicidio.
Respuesta de la Fiscalía
El CTI de la Fiscalía asumió la investigación para establecer el móvil e identificar responsables. En la información disponible también aparece un elemento relevante: la mujer que transportó a María Camila se presentó ante los familiares al día siguiente de la desaparición para explicar lo ocurrido y entregó su versión a las autoridades; allegados de la víctima sostienen que ese relato tiene inconsistencias.
De acuerdo con versiones periodísticas citadas en el seguimiento del caso, María Camila habría conocido a esa mujer dos meses atrás en un programa de apoyo para mujeres embarazadas en la zona de ladera de Cali. La hipótesis mencionada por investigadores es que la sospechosa habría ganado su confianza ofreciéndole ropa y regalos para el baby shower. Son líneas que, de confirmarse, hablarían de un acercamiento planificado y no de un encuentro fortuito.
Demandas de la sociedad civil
La Personería de Cali, en voz del personero Gerardo Mendoza, exigió a la Fiscalía una investigación célere y con enfoque de género. En términos prácticos, esto implica investigar el asesinato como posible feminicidio desde el primer momento, sin descartar la razón de género antes de agotar esa hipótesis.
La exigencia social también se alimenta de antecedentes recientes en la ciudad. El caso de María Camila se suma al de Marcela Gómez Sepúlveda (26 años), desaparecida el 21 de mayo y hallada asesinada el 25 de mayo frente a la estación La Rivera del MÍO, y al de Jennifer Estrella Guevara Córdoba (30 o 31 años), reportada como desaparecida el 27 de mayo y hallada sin vida el 28 de mayo en un lote baldío del barrio El Lido. En ambos casos, hasta ahora no se han realizado capturas.
Contexto de la violencia de género en Cali
| Indicador | Cali | Nacional | Fuente/nota |
|---|---|---|---|
| Feminicidios reportados (2024) | 61 | — | Cifra citada en el seguimiento periodístico (serie Cali 2024–2026). |
| Feminicidios reportados (2025) | 68 | — | Aumento del 11,5% frente a 2024; cifra más alta en 3 años (según lo reportado). |
| Tasa por 100.000 mujeres (2025) | 5,6 | 3,7 | Comparación Cali vs tasa nacional (según lo reportado). |
| Muertes violentas de mujeres (corte 11 de julio de 2026) | 45 | — | Observatorio de Seguridad de Cali (corte a 11 de julio de 2026). |
| Muertes violentas de mujeres en 2026 (con el caso) | 46 | — | Conteo reportado en el seguimiento del caso; “posiblemente feminicidios”. |
El asesinato de María Camila no ocurre en el vacío. Las cifras disponibles muestran un incremento y una persistencia de muertes violentas de mujeres en Cali, con indicadores que la ubican por encima de otras grandes capitales del país. Este contexto es clave para entender por qué el enfoque de género no es un “añadido”, sino una herramienta para investigar y prevenir.
Cifras alarmantes de feminicidios
Según el Observatorio de Seguridad de Cali, con corte al 11 de julio de 2026 se registraban 45 muertes violentas de mujeres en la ciudad.
En 2025, Cali reportó 68 feminicidios: un aumento del 11,5% frente a 2024 y la cifra más alta en tres años. Además, fue la única entre las cinco principales capitales del país donde aumentaron estos crímenes y registró la mayor tasa por cada cien mil mujeres (5,6), por encima de la tasa nacional (3,7). En otras palabras: el fenómeno no solo crece, sino que lo hace con una intensidad particular en la ciudad.
Impunidad y obstáculos en la justicia
La ausencia de capturas en el caso de María Camila, y también en los de Marcela y Jennifer, se convierte en un indicador social de impunidad, aunque cada investigación tenga tiempos y complejidades distintas. Para las familias, la falta de resultados rápidos suele traducirse en incertidumbre y en la sensación de que la violencia contra las mujeres se investiga con menor urgencia.
En este escenario, el enfoque de género también es una respuesta a obstáculos frecuentes: relatos que se consideran “inconsistentes” sin ser verificados a fondo, líneas de investigación que se dispersan, o hipótesis de feminicidio que se tratan como una posibilidad secundaria. Cuando la violencia es sistemática, la justicia requiere capacidades técnicas, pero también criterios claros para no minimizar patrones.
La importancia de un enfoque de género en la investigación
Investigación con enfoque de género
Qué implica (en la práctica) investigar con enfoque de género en un caso como este:
- Hipótesis desde el inicio: tratar el hecho como posible feminicidio y sostener esa línea hasta agotar evidencia (en vez de relegarla).
- Lectura de contexto: incorporar patrones locales (cifras, casos recientes, modalidades) para orientar búsquedas y cruces de información.
- Pruebas y trazabilidad: priorizar verificación de tiempos, rutas, cámaras, comunicaciones y vínculos (incluidos contactos recientes) sin asumir “casualidades”.
- Trato a víctimas y familia: evitar revictimización; tomar en serio alertas sobre inconsistencias y garantizar canales claros de información.
- Coordinación forense-investigativa: usar hallazgos preliminares con cuidado y ajustar líneas cuando llegue el informe definitivo de Medicina Legal.
Hablar de enfoque de género no es una consigna abstracta: es una forma de investigar que parte de reconocer que la violencia contra mujeres y personas gestantes tiene dinámicas específicas, y que esas dinámicas deben guiar la recolección de pruebas, la lectura de testimonios y la priorización de hipótesis.
En el caso de María Camila, ese enfoque es especialmente relevante por tres razones que se desprenden de los hechos conocidos. Primero, por el contexto: Cali registra un aumento de feminicidios y una tasa superior a la nacional. Segundo, por las circunstancias: una desaparición tras diligencias de salud, un último registro en una moto conducida por una mujer conocida recientemente, y un hallazgo con signos de tortura. Tercero, por el riesgo de que el caso se trate como un hecho aislado, cuando hay antecedentes recientes de mujeres asesinadas y sin capturas.
Investigar como posible feminicidio desde el inicio —tal como pidió la Personería— no significa “condenar sin pruebas”, sino evitar que se descarte prematuramente la motivación de género. En una ciudad con cifras sostenidas de violencia feminicida, la diligencia institucional y la transparencia sobre avances son parte de la reparación social: ayudan a reconstruir confianza y a enviar un mensaje de no tolerancia a la violencia machista.
Demandas de Justicia y Cambio Social
Exigencias clave del seguimiento público
Demandas concretas que se repiten en el seguimiento público del caso:
- Que la investigación avance con celeridad y se informe de manera periódica qué diligencias ya se realizaron (sin exponer datos sensibles).
- Que se mantenga el enfoque de género y la hipótesis de posible feminicidio como línea prioritaria hasta agotar evidencia.
- Que se verifiquen rutas, tiempos y registros (cámaras, comunicaciones, traslados) alrededor del último avistamiento.
- Que se garantice un trato centrado en las víctimas: escucha activa a la familia y cuidado frente a la revictimización.
- Que el caso no se trate como aislado: medidas para enfrentar la repetición y la impunidad en muertes violentas de mujeres en Cali.
La voz de las víctimas debe ser escuchada
La exigencia de justicia para María Camila Potosí se ha convertido en una exigencia de verdad: saber qué ocurrió entre la tarde del 15 de julio —cuando fue vista por última vez— y el 20 de julio, cuando su cuerpo fue hallado. Para la familia, escuchar su versión y tomar en serio sus señalamientos sobre posibles inconsistencias en relatos es parte del debido proceso y de una investigación centrada en las víctimas.
La ciudad, por su parte, mira este caso como un recordatorio de que la violencia contra mujeres y personas gestantes no se reduce a estadísticas. Cada cifra tiene un nombre, una historia y una red familiar afectada. Y cuando no hay capturas, la herida se amplía: no solo por la pérdida, sino por la incertidumbre.
Compromiso colectivo para erradicar la violencia de género
El caso de María Camila se suma a una cadena de muertes violentas de mujeres en Cali que exige respuestas coordinadas: investigación penal efectiva, instituciones que actúen con enfoque de género y una sociedad que no normalice la violencia. La presión pública, la vigilancia ciudadana y el acompañamiento a las familias son parte de ese compromiso.
La justicia, en estos casos, no es solo una sentencia: es la capacidad del Estado de investigar con celeridad, identificar responsables y reducir la impunidad. Y es, también, la obligación colectiva de sostener la exigencia: justicia para María Camila Potosí, para Marcela, para Jennifer y para todas las víctimas de feminicidio y violencia machista en Cali y en Colombia.
Desde la perspectiva editorial de Tengo Un Retraso (MSI Reproductive Choices Mexico), nombrar y documentar la violencia feminicida también es una tarea de salud pública y de derechos humanos: ayuda a exigir investigaciones con enfoque de género y a sostener la autonomía y la vida de mujeres y personas gestantes.
Este texto se basa en información disponible públicamente y en cifras vigentes a fechas específicas al momento de su redacción. El estado del proceso (capturas, hallazgos forenses y el dictamen definitivo de Medicina Legal) puede variar conforme avancen las diligencias y se publiquen comunicados oficiales. Si surgen nuevos datos verificables, podría actualizarse para reflejarlos.
Fuentes consultadas
- ¡Justicia para María Camila Potosí! — volcanicas.com/justicia-para-maria-camila-potosi-estaba-embarazada-cuando-la-asesinaron/
- eltiempo.com/colombia/cali/macabro-hallazgo-en-cali-entre-sabanas-y-en-avanzado-estado-de-descomposicion-encuentran-a-maria-camila-potosi-de-21-anos-y-ocho-meses-de-embarazo-3572597
- facebook.com/DenunciasCiudadanasCALIOFICIAL/posts/manifestaci%C3%B3n-por-malos-olores-en-la-v%C3%ADa-cali-candelaria-a-esta-hora-hay-manifes/1365134412395537/
- instagram.com/p/DbCeqBItnSm/
- Procuraduría de la Administración, 2026 — vocc.procuraduria-admon.gob.pa/busqueda-avanzada
