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Hasta siempre CIMAC: un legado en el periodismo feminista

Hasta siempre CIMAC: un legado en el periodismo feminista

Tabla de contenidos


Claves del legado de CIMAC

  • CIMAC nació en 1988 para colocar a las mujeres en el centro de la noticia y “politizar lo íntimo”.
  • Su sello fue una cobertura ética, no revictimizante y apegada a derechos humanos.
  • La “Primavera Feminista” obligó a redacciones a adaptarse, pero no siempre con perspectiva genuina.
  • En 2026, CIMAC reporta lectoría en cinco continentes y millones de lectoras y lectores.
  • La despedida de Lizbeth Ortiz Acevedo abre paso a nuevos proyectos como @lamuylibre.
Hito / afirmación (según “Hasta siempre CIMAC”) Año / periodo ¿Qué aporta al legado? Alcance o implicación práctica
Salida de periodistas de La Jornada y fundación de una agencia pionera 1988 Instala una identidad periodística feminista “a contracorriente” y coloca a las mujeres como sujetas informativas Abre un espacio estable para mujeres como creadoras de contenido y fuentes de referencia
Consolidación de un estándar de cobertura ética y de derechos humanos 1988–2026 Sostiene un enfoque no revictimizante y con mujeres al centro Cambia el “cómo” se cubre: lenguaje, jerarquía de temas, tratamiento de violencias
Jefatura de información para Lizbeth Ortiz Acevedo, ofrecida por una fundadora 2021 Muestra continuidad intergeneracional y transmisión de estafeta Refuerza la idea de legado como responsabilidad editorial, no solo como puesto
Alcance internacional reportado por la organización 2026 Señala que el periodismo feminista tiene demanda más allá del contexto local “Lectoría en cinco continentes” y “millones de lectoras y lectores” (dato reportado en el texto)
Transición hacia nuevos proyectos 2026 Subraya que el periodismo feminista se multiplica en formatos y comunidades Apertura de ruta con @lamuylibre sin romper con el núcleo ético

CIMAC en el periodismo feminista

Contexto del texto citado: este artículo se basa en la lectura de “Hasta siempre CIMAC”, publicado por CIMAC Noticias el 29 de junio de 2026 y firmado por Lizbeth Ortiz Acevedo (https://cimacnoticias.com.mx/2026/06/29/hasta-siempre-cimac/).

Legado periodístico feminista de CIMAC
CIMAC (Comunicación e Información de la Mujer, A.C.) es una organización periodística feminista fundada en 1988. En “Hasta siempre CIMAC” (29/06/2026), Lizbeth Ortiz Acevedo recorre ese legado desde dentro: pioneras que “politizaron lo íntimo”, una línea editorial de derechos humanos y una disputa cotidiana por el enfoque en un ecosistema mediático cada vez más saturado.

CIMAC —Comunicación e Información de la Mujer, A.C.— se volvió un nombre inevitable cuando se habla de periodismo feminista en México. No solo por su longevidad, sino por el tipo de ruptura que impulsó: demostrar que las mujeres no debían aparecer como nota al margen, sino como creadoras de contenido, fuentes de referencia y centro informativo.

En el texto “Hasta siempre CIMAC”, publicado el 29 de junio de 2026, la periodista Lizbeth Ortiz Acevedo narra esa herencia como una mirada que acompaña y exige: la de las pioneras que, desde 1988, “politizaron lo íntimo” y sostuvieron una identidad periodística nueva, a contracorriente.

Ese legado también se mide por su efecto en el ecosistema mediático. CIMAC ayudó a sentar bases para que hoy resulte difícil imaginar un “maquetado editorial” que excluya a las mujeres de sus coberturas. No fue un cambio automático ni gratuito: fue una disputa cotidiana por el enfoque, el lenguaje y la jerarquía de los temas.

Fundación y misión de CIMAC

El origen de CIMAC está anclado en un momento específico: 1988, un año clave en la historia política mexicana. De acuerdo con el relato de Ortiz Acevedo, un grupo de periodistas salió de La Jornada y decidió fundar una agencia pionera en el periodismo feminista del país. Lo hicieron con una convicción: abrir un espacio fundamental para las mujeres en los medios, ya fuera como productoras de información o como voces autorizadas.

La misión, desde el inicio, fue clara y ambiciosa: visibilizar la experiencia de las mujeres y narrarla con perspectiva de derechos humanos. En términos prácticos, eso implicaba disputar el encuadre de la noticia: no tratar la violencia contra las mujeres como espectáculo, no reducirla a anécdota, no convertir a las víctimas en material de consumo.

CIMAC se construyó, además, desde una lógica de trabajo que Ortiz Acevedo describe como “manufactura periodística artesanal”. Esa idea no remite a nostalgia, sino a método: reportear, verificar, contextualizar y sostener una línea editorial coherente incluso cuando el “mar informativo” crecía y la competencia por la atención se volvía más agresiva.

Cobertura con Enfoque de Género
Cómo se aterriza esa misión en una cobertura (en términos operativos):
1) Definir el foco: ¿qué parte de la historia coloca a las mujeres como sujetas (no como accesorio narrativo)?
2) Reportear con diversidad de fuentes: sobrevivientes (si desean hablar), especialistas, autoridades responsables y organizaciones con trabajo en campo.
3) Verificar y documentar: fechas, cifras, expedientes, contexto local; separar hechos de versiones.
4) Contextualizar con derechos humanos: explicar patrones (impunidad, desigualdad, violencia estructural) sin diluir responsabilidades.
5) Editar el lenguaje: evitar morbo, estigmas y detalles innecesarios que expongan o revictimicen.
6) Revisión final: confirmar que el texto informa sin dañar y que el enfoque se sostiene de principio a fin.

Impacto de la Primavera Feminista en el periodismo

Con los años, el periodismo mexicano enfrentó un punto de inflexión que Ortiz Acevedo nombra como la “Primavera Feminista mexicana”. Ese ciclo provocó un vuelco: las redacciones tuvieron que adaptarse a nuevos tiempos, nuevas demandas y nuevas conversaciones públicas. En otras palabras, el tema “mujeres” dejó de ser fácilmente evitable.

Pero el cambio tuvo una paradoja. En ese entorno, los grandes consorcios mediáticos acapararon espacios con “colosales circuitos de comunicación”. Escribían sobre mujeres, sí, pero —según la autora— muchas coberturas seguían sin incorporar una perspectiva editorial genuina de derechos humanos.

Visibilidad vs. Profundidad Editorial
La paradoja que describe el texto:

  • Más visibilidad: más notas, más espacios y más conversación pública sobre mujeres.
  • Menos profundidad (a veces): el volumen no garantiza enfoque; puede haber cobertura sin derechos humanos, con estigmas o sin contexto.
  • El costo editorial: cuando la agenda se vuelve “tendencia”, aumenta el riesgo de superficialidad o de narrativas que no cambian el trato a las víctimas.
  • La ventaja de CIMAC: no competir por tamaño, sino por consistencia del método (ética, no revictimización, contexto).

Ahí se entiende mejor por qué CIMAC no solo sobrevivió, sino que se volvió referencia: su ventaja no era el tamaño, sino la experiencia y una misión sostenida en el tiempo. En un entorno donde la agenda feminista podía ser absorbida como tendencia, CIMAC insistió en el enfoque como columna vertebral: qué se cuenta, cómo se cuenta y para quién se cuenta.

Esa insistencia también funcionó como estándar. Si la Primavera Feminista obligó a mirar, CIMAC ayudó a enseñar cómo mirar: con ética, sin revictimización y con las mujeres en el centro, no como accesorio narrativo.

Cobertura ética y derechos humanos en CIMAC

El trabajo de CIMAC, en la descripción de Ortiz Acevedo, fue “arduo” desde el principio por una razón concreta: abrirse paso para colocar coberturas éticas, no revictimizantes y apegadas a derechos humanos. En un país donde la violencia contra las mujeres ha sido tratada con frecuencia desde el morbo o la simplificación, esa apuesta editorial no es un detalle: es una postura profesional.

CIMAC se distinguió por sostener que la forma importa tanto como el hecho. No basta con “cubrir” un caso; importa si el relato protege la dignidad de las personas, si evita reproducir estigmas, si contextualiza la violencia como un problema estructural y no como una fatalidad individual.

En 2026, la organización afirma un alcance que contrasta con su escala: lectoría en cinco continentes y millones de lectoras y lectores, incluso por encima de grandes consorcios. Ese dato, más allá de la competencia, sugiere una necesidad global: audiencias que buscan periodismo con perspectiva, no solo volumen de publicaciones. (En el texto citado, se presenta como un dato reportado por la propia organización/autora, no como una medición auditada en este artículo.)

Cobertura ética con perspectiva de género
Criterios prácticos para una cobertura ética (alineados con lo que el texto atribuye a CIMAC):

  • Evitar revictimización: no culpar, no insinuar “responsabilidad” de la víctima, no exponer datos que la pongan en riesgo.
  • Cuidar el detalle: si un dato no aporta comprensión pública, puede ser solo morbo (y entonces sobra).
  • Poner contexto: explicar patrones y condiciones (impunidad, desigualdad, violencia estructural) sin borrar a los responsables.
  • Usar lenguaje preciso: nombrar violencias sin eufemismos, pero sin espectacularizar.
  • Diversificar fuentes: no depender solo de versiones oficiales; incluir voces con trabajo sostenido y conocimiento del tema.
  • Revisar el enfoque: confirmar que las mujeres aparecen como sujetas con agencia, no como “casos” o “cifras”.
  • Cerrar con utilidad: rutas de seguimiento periodístico (qué falta investigar, qué autoridad debe responder, qué datos faltan).

Y ese trabajo, subraya la autora, no fue obra de una sola firma. Fue un equipo de mujeres periodistas y de otras profesiones que sostuvo la propuesta informativa “cada día”, con una honestidad que también es política: “sí nos cansamos (y mucho)”.

La trayectoria del autor en CIMAC

La despedida de “Hasta siempre CIMAC” es también una autobiografía profesional en clave colectiva. Ortiz Acevedo cuenta que es amiga de CIMAC desde hace 23 años y que, en distintos ciclos laborales, la organización le permitió desarrollarse como periodista de prensa escrita, realizar investigaciones de largo aliento, ser locutora, emprender televisión y participar como autora en un libro sobre un caso emblemático de violencia contra las mujeres en Ciudad Juárez que llegó al Sistema Interamericano y está en proceso de difusión.

Trayectoria y aportes en CIMAC
Datos de trayectoria mencionados por Lizbeth Ortiz Acevedo en “Hasta siempre CIMAC”:

  • Vínculo con CIMAC: “amiga de CIMAC desde hace 23 años”.
  • Experiencia profesional impulsada en la organización: prensa escrita, investigaciones de largo aliento, locución y televisión.
  • Participación autoral: un libro sobre un caso emblemático de violencia contra las mujeres en Ciudad Juárez que llegó al Sistema Interamericano (en proceso de difusión, según el texto).
  • Rol de liderazgo: llegada a la jefatura de información de Cimacnoticias en 2021 por invitación de una fundadora.

En 2021, una de las fundadoras, Lucía Lagunes Huerta, le dio la oportunidad de llegar a la jefatura de información de Cimacnoticias. La autora describe ese momento no como un ascenso típico, sino como una herencia: sentirse “legataria” de un proyecto de ruptura iniciado 38 años atrás. “Como fuese, yo ya había ganado”, escribe, marcando que el valor estaba en pertenecer a una historia, no solo en ocupar un puesto.

La forma de decir adiós también importa. Ortiz Acevedo decide escribir “desde las entrañas” para no hacerlo desde una “fría oficina de administración”: busca humanizar el proceso, agradecer y reconocer a quienes la formaron “con sus letras”, incluso en tiempos de comunicación electrónica distante.

El futuro del periodismo feminista con @lamuylibre

La salida no se plantea como cierre definitivo, sino como transición. “A pesar de lo dado, hoy se abre otra necesidad”, escribe Ortiz Acevedo: seguir otro camino, el de @lamuylibre, un alter ego con la necesidad de construir nuevos proyectos que incluyan feminismo y periodismo.

En esa frase hay una lectura del momento: el periodismo feminista no puede depender de una sola plataforma, ni de una sola generación. Si CIMAC abrió brecha y sostuvo estándares, el futuro exige multiplicar formatos, rutas y comunidades, sin perder el núcleo: ética, derechos humanos y mujeres en el centro.

Transición de Proyecto con Claridad
Un marco simple para entender el “qué sigue” cuando un proyecto transita a otro (como @lamuylibre):

  • Enfoque editorial: mantener el núcleo (derechos humanos, no revictimización, mujeres al centro) y explicitarlo en cada cobertura.
  • Formatos y distribución: probar narrativas y canales distintos sin sacrificar verificación (texto, audio, video, redes, boletines).
  • Comunidad y redes: construir conversación con lectoras/es y alianzas con periodistas y organizaciones, cuidando la escucha y la retroalimentación.
  • Sostenibilidad del trabajo: planear ritmos, roles y apoyos para que el proyecto sea viable sin normalizar el desgaste.

La autora se va “llena de experiencias, alegrías, amigas, colegas y una tribu de periodistas” con quienes seguirá en paralelo. Y deja una entrega de estafeta explícita: desea éxito a quienes continuarán con Cimacnoticias y a quienes sostienen la misión “por una apuesta por los derechos humanos de las mujeres”.

No es un adiós, insiste: es un “hasta siempre”. En el periodismo feminista, esa diferencia semántica suele ser también una estrategia de supervivencia.

Reflexiones finales sobre el legado de CIMAC

La importancia de la continuidad en el periodismo feminista

La historia que recorre “Hasta siempre CIMAC” muestra que los cambios culturales en las redacciones no ocurren por iluminación repentina, sino por continuidad: años de insistir en enfoques, de formar periodistas, de sostener una misión incluso cuando el entorno premia la velocidad sobre el cuidado.

CIMAC deja, sobre todo, un método: cubrir sin revictimizar, narrar con derechos humanos, reconocer a las mujeres como sujetas políticas y no como recurso narrativo. Esa continuidad es la que permite que una “primavera” no sea solo tendencia, sino transformación.

Desafíos futuros para el periodismo comprometido con los derechos humanos

El texto también deja ver tensiones que seguirán ahí: competir en un mar de contenidos dominado por grandes consorcios; evitar que la agenda feminista se vuelva un cascarón sin perspectiva; sostener equipos que trabajan mucho y se cansan, pero aun así producen periodismo con rigor.

El desafío, hacia adelante, será mantener la misión genuina que Ortiz Acevedo atribuye a CIMAC y, al mismo tiempo, abrir caminos nuevos —como @lamuylibre— para que el periodismo feminista siga encontrando audiencias, formando redes y defendiendo una cobertura ética cuando más falta hace.

Desde la perspectiva editorial de Tengo Un Retraso (MSI Reproductive Choices Mexico), el legado de CIMAC dialoga con un principio clave para la salud pública y los derechos humanos: narrar sin estigma, con enfoque de justicia reproductiva y autonomía corporal, ayuda a cerrar la brecha entre el derecho formal y el acceso real a información y servicios esenciales.

Este texto comenta y contextualiza el artículo “Hasta siempre CIMAC” (29/06/2026) y se basa en lo que allí se afirma. Algunas cifras y alcances se presentan como datos reportados en ese artículo y pueden variar según la fuente o el momento. La información pública y el ecosistema mediático pueden cambiar con el tiempo, por lo que podrían surgir actualizaciones o matices posteriores.


Fuentes consultadas

  • Hasta siempre CIMAC — cimacnoticias.com.mx/2026/06/29/hasta-siempre-cimac/
  • facebook.com/IcitJuliaca/posts/-as%C3%AD-se-vivi%C3%B3-la-fiesta-cachimbo-cimac-2026-una-jornada-llena-de-alegr%C3%ADa-integra/1491022549709545/
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