Gabriela Novoa 2026: Exposición sobre violencias y arte
Tabla de contenidos
- 1. Exposición de Gabriela Novoa aborda violencias hacia mujeres
- 2. Primera exposición individual de Gabriela Novoa en México
- 3. Articulación de bordado y pintura en la obra de Novoa
- 4. Contexto social y político de El Salvador
- 5. Curaduría de Eva Posas y su enfoque en el lenguaje
- 6. Duración y horarios de la exposición
- 7. Estrategias estético-políticas en el trabajo de Novoa
- 8. Metáforas de regeneración en la obra de Gabriela Novoa
- 9. Reflexiones finales sobre la exposición de Gabriela Novoa
- 9.1 La importancia del arte como herramienta de resistencia
- 9.2 Contexto editorial
- 10. Fuentes consultadas
Exposición de Gabriela Novoa aborda violencias hacia mujeres
- Germino – Gemimos – Germinamos es la primera exposición individual en México de la artista salvadoreña Gabriela Novoa.
- La muestra articula bordado y pintura para pensar violencias históricas, políticas y simbólicas sobre cuerpos de mujeres.
- Curada por Eva Posas, el proyecto se inscribe en Resquicio (Casa del Lago UNAM) y trabaja con políticas del lenguaje.
- Puede visitarse del 30 de mayo al 4 de octubre de 2026, de miércoles a domingo, de 11 a 18 horas.
Memoria, resistencia y sanación
- La muestra se plantea explícitamente como una reflexión sobre “las violencias históricas, políticas y simbólicas que atraviesan los cuerpos de las mujeres”, pero también sobre “procesos de resistencia, deseo y sanación intergeneracional”.
- Una clave de lectura en palabras de la artista: “El hecho de soñar es una forma de resistir a la represión, porque cuando hay mucha violencia el ser humano pierde esa capacidad.”
- La propuesta se describe como una articulación material (bordado + pintura) que construye un “terreno gráfico y sensual” ligado a memoria, cuidado y regeneración.
Primera exposición individual de Gabriela Novoa en México
Este artículo retoma información publicada por CIMAC Noticias sobre la exposición Germino – Gemimos – Germinamos y desarrolla una lectura contextual a partir de esa nota.
La llegada de Germino – Gemimos – Germinamos a Ciudad de México marca un punto de inflexión en la trayectoria de Gabriela Novoa: es su primera exposición individual en el país. La artista, originaria de El Salvador, se presenta con una propuesta que no se limita a exhibir obra, sino que plantea un campo de reflexión sobre cómo la violencia —en sus capas históricas, políticas y simbólicas— atraviesa los cuerpos de las mujeres y los cuerpos feminizados.
Novoa es licenciada en Artes Plásticas y también cineasta independiente. Esa doble formación se traduce en una práctica multidisciplinaria que incluye bordado, pintura y audiovisual. En esta exposición, el énfasis recae en la articulación material y narrativa de técnicas tradicionalmente asociadas a lo doméstico y lo “menor” dentro del canon artístico, para colocarlas en el centro de una conversación contemporánea sobre poder, sometimiento, deseo y memoria.
La muestra, además, se inserta en una escena mexicana que ha abierto espacios para narrativas que cuestionan el canon institucional del arte latinoamericano. En ese sentido, la exposición funciona como un puente: trae a México una mirada situada en Centroamérica y, al mismo tiempo, dialoga con debates regionales sobre violencia de género, libertad de expresión y resistencia cultural.
En el trasfondo, la exposición propone algo más que denuncia: insiste en procesos de resistencia, deseo y sanación intergeneracional. Esa insistencia es clave para leer el proyecto no como un registro del daño, sino como una exploración de cómo se reconstruye la vida —y el lenguaje para nombrarla— después de la violencia.
Primera individual en México
- Quién: Gabriela Novoa, artista salvadoreña (licenciada en Artes Plásticas y cineasta independiente) con práctica multidisciplinaria (bordado, pintura y audiovisual).
- Qué: Germino – Gemimos – Germinamos, exposición que articula técnicas textiles y pictóricas para pensar violencia, deseo y sanación intergeneracional.
- Por qué importa aquí: es su primera exposición individual en México y se presenta dentro de Resquicio (Casa del Lago UNAM), un programa orientado a narrativas que cuestionan el canon institucional del arte latinoamericano.
Articulación de bordado y pintura en la obra de Novoa
En Germino – Gemimos – Germinamos, Gabriela Novoa articula bordado y pintura como un lenguaje híbrido: una superficie donde lo gráfico y lo táctil se encuentran para producir sentido. No se trata de una combinación decorativa, sino de una estrategia formal que permite hablar de cuerpos, memoria y violencia desde materiales que cargan historia: el hilo, la puntada, la marca del pigmento.
El bordado aparece como gesto insistente, repetitivo, casi respiratorio. En contraste, la pintura aporta campo, atmósfera y una dimensión más expansiva del trazo. Juntas, ambas técnicas construyen lo que la propia nota sobre la exposición describe como un “terreno gráfico y sensual”: un espacio que funciona como metáfora del suelo que la artista habita y comparte con sus ancestras. Esa metáfora del suelo no es neutra: remite a cuidado, a memoria, a regeneración, pero también a lo que se pisa, se disputa y se intenta controlar.
La elección de estos medios también dialoga con una tradición feminista que ha recuperado prácticas textiles como formas de archivo y de resistencia. En el caso de Novoa, el bordado no solo “ilustra” una idea: la encarna. La puntada puede leerse como cicatriz, como sutura, como insistencia por permanecer; la pintura, como velo o como revelación.
La exposición, además, se sostiene en una práctica que incluye lo audiovisual, aunque aquí el foco esté en lo textil y pictórico. Esa condición multidisciplinaria importa porque sugiere que el trabajo de Novoa no busca una sola vía de representación: explora cómo distintas materialidades pueden cargar con lo indecible, especialmente cuando se habla de violencias que han sido normalizadas o silenciadas.
En conjunto, bordado y pintura operan como un dispositivo para pensar lo intergeneracional: lo heredado, lo transmitido, lo que se repite y lo que se transforma. La obra no se limita a narrar; propone una experiencia donde la forma misma —la mezcla de técnicas— es parte del argumento.
Materiales, efectos y sentidos
Materiales → Efectos → Sentidos (una forma rápida de leer la técnica)
- Hilo / puntada → repetición, ritmo, “insistencia” del gesto → sutura/cicatriz, memoria encarnada, trabajo de cuidado.
- Pigmento / trazo → campo, atmósfera, expansión visual → velo/revelación, clima emocional, espacio para lo no dicho.
- Superficie híbrida (bordado + pintura) → fricción entre lo táctil y lo gráfico → un “terreno” donde violencia, deseo y regeneración se vuelven experiencia, no solo tema.
Contexto social y político de El Salvador
La exposición se entiende mejor cuando se mira el contexto desde el que Gabriela Novoa sitúa su trabajo: El Salvador, un país marcado por casos de feminicidio y desapariciones, y por un clima político descrito en la nota como atravesado por un régimen de excepción sin garantías procesales. A ello se suma la represión de la libertad de expresión, que ha empujado al exilio a activistas y periodistas.
Ese marco no aparece como telón de fondo abstracto. En la propuesta de Novoa, el contexto se vuelve materia: condiciona la manera de hablar, de imaginar y de sostener el deseo. Cuando la violencia se vuelve estructural, también afecta capacidades íntimas: la posibilidad de proyectar futuro, de narrar sin miedo, de soñar sin interrupción.
La artista lo formula con una frase que funciona como clave de lectura para toda la muestra:
“El hecho de soñar es una forma de resistir a la represión, porque cuando hay mucha violencia el ser humano pierde esa capacidad.”
Gabriela Novoa
La cita no solo describe una emoción; plantea una tesis política: la represión no se limita a controlar cuerpos en el espacio público, también erosiona la vida psíquica y colectiva. En ese sentido, recuperar el sueño —como acto y como metáfora— se vuelve una forma de resistencia.
La exposición, presentada en México, abre además una conversación regional. Centroamérica y México comparten historias de violencia y de disputa por la palabra pública, aunque con dinámicas propias. Al traer su trabajo a Casa del Lago UNAM, Novoa coloca en diálogo experiencias de represión y estrategias de supervivencia que no se agotan en fronteras nacionales.
En términos culturales, el contexto salvadoreño que se menciona en la nota también explica por qué la artista recurre a lenguajes indirectos —poesía, botánica, ficción especulativa— para hablar de lo que a veces no puede decirse de forma frontal. No es evasión: es una forma de construir sentido cuando el lenguaje público está vigilado o empobrecido por el miedo.
| Hecho del contexto (mencionado en la nota) | Qué pone en juego | Cómo se refleja en la lectura de la obra |
|---|---|---|
| Casos de feminicidio | Vulnerabilidad estructural de los cuerpos de mujeres | La obra se lee como respuesta a violencias históricas y simbólicas, no como episodio aislado. |
| Desapariciones | Ruptura de vínculos, duelo suspendido, incertidumbre | La insistencia en memoria intergeneracional y “terreno” compartido funciona como contraarchivo afectivo. |
| Régimen de excepción “sin garantías procesales” | Normalización del control y la arbitrariedad | El sueño aparece como territorio de resistencia cuando lo público se vuelve hostil. |
| Represión de la libertad de expresión y exilio de activistas/periodistas | Empobrecimiento de lo decible; miedo como regulación del lenguaje | Poesía y botánica operan como lenguajes indirectos para decir sin quedar atrapadas en un discurso único. |
Curaduría de Eva Posas y su enfoque en el lenguaje
La exposición fue curada por Eva Posas, investigadora mexicana cuyo trabajo se enfoca en políticas del lenguaje e imaginarios contrahegemónicos. Ese dato no es accesorio: en una muestra que reflexiona sobre violencia y resistencia, la curaduría no solo ordena piezas, también propone una forma de leer y de nombrar.
Posas trabaja en la intersección entre prácticas curatoriales y editoriales, políticas del lenguaje, imaginarios contrahegemónicos y memoria intergeneracional como forma de resistencia. En otras palabras: su campo no es únicamente el montaje, sino la pregunta por cómo se construyen relatos, qué voces se vuelven audibles y qué memorias se consideran legítimas.
Desde 2024 dirige Resquicio en Casa del Lago UNAM, programa en el que se inscribe esta exposición. Germino – Gemimos – Germinamos es, de hecho, la quinta muestra de ese espacio, dedicado a visibilizar arte emergente y narrativas que cuestionan el canon institucional del arte latinoamericano. La curaduría, entonces, también es una apuesta institucional: abrir un “resquicio” para prácticas que no encajan en categorías dominantes.
El perfil de Posas incluye la iniciativa Xigagueta, un programa de arte y pensamiento sobre territorio Binnizá, y la autoría de Mbuchi: Turtle Words. On Forbidden Mother Tongues (PrintRoom, 2024). Esa trayectoria sugiere una sensibilidad particular hacia las lenguas, las prohibiciones y las formas en que el poder regula lo decible. En una exposición donde el sueño y la botánica funcionan como lenguajes alternos, esa sensibilidad se vuelve una herramienta curatorial.
A partir de 2026, Posas dirige el Máster en Phantom Scores en el Sandberg Instituut, en Ámsterdam, en colaboración con If I Can’t Dance I Don’t Want To Be Part Of Your Revolution. Ese cruce internacional refuerza la idea de que su enfoque no es localista, sino atento a cómo circulan —y se disputan— los lenguajes del arte y la política.
En esta muestra, su curaduría acompaña la propuesta de Novoa sin traducirla a un discurso único: sostiene la ambigüedad productiva de la poesía y la botánica como formas de pensamiento.
Contexto sin cerrar sentidos
- Lo que aporta un enfoque curatorial centrado en el lenguaje: abre lecturas (cómo nombramos violencia, deseo y memoria), hace visibles genealogías y evita que la obra quede reducida a “tema” o “mensaje”.
- El riesgo que ayuda a evitar: sobreexplicar o cerrar sentidos (convertir la poesía/botánica en una sola interpretación “correcta”).
- El equilibrio deseable en una muestra como esta: dar contexto suficiente para entrar (Resquicio, memoria intergeneracional, políticas del lenguaje) sin domesticar la ambigüedad que hace que la obra siga trabajando en quien la mira.
Duración y horarios de la exposición
Germino – Gemimos – Germinamos puede visitarse en Casa del Lago UNAM, en Ciudad de México, dentro del programa Resquicio. La exposición está disponible del 30 de mayo al 4 de octubre de 2026, un periodo amplio que permite volver a la muestra y leerla en capas, algo especialmente pertinente cuando la obra trabaja con memoria, repetición y procesos de regeneración.
Los horarios de visita son de miércoles a domingo, de 11:00 a 18:00 horas. Este esquema, típico de espacios culturales con programación continua, facilita que públicos diversos —estudiantes, comunidades artísticas, personas que trabajan entre semana— encuentren una ventana para recorrerla.
La duración también habla de una apuesta institucional: sostener en el tiempo una exposición que aborda violencias históricas, políticas y simbólicas, sin reducirla a un evento efímero. En un ecosistema cultural donde muchas muestras tienen vida corta, mantenerla hasta octubre amplía la posibilidad de conversación pública y de mediación.
Además, al formar parte de Resquicio, la exposición se inserta en una línea curatorial que busca visibilizar arte emergente y narrativas que cuestionan el canon institucional del arte latinoamericano. Para el público, esto ofrece un contexto: no se llega a una sala “neutral”, sino a un programa con intención explícita de abrir espacio a otras genealogías y otros lenguajes.
Aunque la nota no detalla actividades paralelas, el simple hecho de contar con varios meses de exhibición suele habilitar lecturas sucesivas: una primera visita más sensorial, otra más atenta a referencias como el tunal, el micelio o el suelo vivo. En una obra que convoca lo botánico y lo poético, el tiempo de exposición es parte de la experiencia: permite que la mirada se desacelere.
Para quienes siguen el trabajo de Novoa —que ha exhibido en Centroamérica, Estados Unidos, Brasil, México y países de Europa— esta temporada en Casa del Lago UNAM se vuelve una oportunidad de ver cómo su práctica se presenta en un formato individual en México, con una curaduría centrada en lenguaje y memoria.
Detalles de visita y horarios
- Fechas: 30 de mayo – 4 de octubre de 2026
- Días: miércoles a domingo
- Horario: 11:00 – 18:00
- Sede: Casa del Lago UNAM (Ciudad de México)
- Programa: Resquicio
- Para aprovechar la visita: considera una segunda vuelta para seguir las referencias (tunal, micelio, suelo vivo) con más calma.
Estrategias estético-políticas en el trabajo de Novoa
La nota describe el trabajo de Gabriela Novoa como una serie de “especulaciones feministas narradas desde la poesía y la botánica” que funcionan como estrategias estético-políticas. La frase es precisa: no se trata solo de estética (forma, color, técnica), ni solo de política (denuncia, contexto), sino de una zona donde ambas dimensiones se necesitan para producir una lectura del presente.
Novoa aborda el deseo desde una perspectiva feminista, explorando el género en relación con contextos sociales atravesados por estructuras de poder, violencia y sometimiento. En ese marco, la poesía y la botánica no son adornos temáticos: son herramientas para recuperar el deseo en cuerpos feminizados, es decir, para imaginar vida más allá de la violencia.
La ficción especulativa aparece como otra capa de su método. Especular, aquí, no significa evadir la realidad, sino ensayar posibilidades: abrir preguntas sobre cómo se habita el mundo cuando las condiciones materiales y simbólicas son hostiles. En contextos de represión, la imaginación puede ser un espacio de supervivencia; por eso, el sueño se vuelve un tema central.
La artista forma parte del colectivo UNFES y su obra ha circulado por distintas geografías, además de integrar colecciones públicas y privadas como KADIST. Esa circulación sugiere que sus estrategias conectan con debates más amplios sobre violencia, memoria y prácticas feministas contemporáneas.
En la exposición, estas estrategias se materializan en piezas que construyen un “terreno” compartido con ancestras: un espacio de memoria y cuidado. Lo estético-político, entonces, no se limita a representar violencia; propone formas de relación: con el cuerpo, con la tierra, con lo heredado.
La apuesta es clara: frente a estructuras que buscan aislar, silenciar o quebrar, la obra insiste en vínculos —intergeneracionales, sensoriales, oníricos— como formas de resistencia. En ese sentido, la exposición no solo pregunta qué nos hace la violencia, sino qué prácticas permiten recomponer lo común.
Poesía, botánica y futuros posibles
Cómo operan (en la práctica) poesía + botánica + especulación en la muestra
1) Nombrar sin agotar: la poesía introduce ambigüedad productiva (no “explica” la violencia; abre un campo para sentirla y pensarla).
2) Materializar lo vivo: la botánica desplaza el foco del daño hacia procesos (cicatrizar, oxigenar, regenerar), y vuelve visible que la reparación suele ser lenta.
3) Ensayar futuros: la ficción especulativa permite imaginar otras formas de habitar el mundo cuando el presente está marcado por represión.
4) Punto de verificación al mirar una pieza: ¿qué parte del “deseo” aparece aquí—como impulso, como vínculo, como memoria—y qué condiciones lo vuelven posible o lo interrumpen?
Metáforas de regeneración en la obra de Gabriela Novoa
En el corazón de Germino – Gemimos – Germinamos hay un conjunto de metáforas de regeneración que la nota enumera con fuerza: el micelio, el suelo vivo, el sueño recuperado. Son imágenes que remiten a procesos lentos, subterráneos, a redes que sostienen la vida incluso cuando no se ven.
El micelio —esa trama que conecta y alimenta— funciona como símbolo de interdependencia: nada se regenera en soledad. El suelo vivo, por su parte, desplaza la idea de la tierra como superficie inerte y la presenta como un organismo en relación, capaz de reparar y ser reparado. En una exposición que reflexiona sobre violencia, estas metáforas proponen una salida: no una negación del daño, sino una imaginación de recomposición.
La muestra también convoca al tunal, un concepto fundamental para los pueblos nahuas de Centroamérica. Según esta cosmovisión, el tunal simboliza la energía que permite soñar y establecer vínculos a través del sueño; cuando se pierde, aparecen la enfermedad y la depresión. Al incorporar esta noción, Novoa no solo introduce un referente cultural: plantea que el sueño es un territorio de relación y salud, no un lujo individual.
A partir del tunal, la artista explora resonancias entre plantas y especies endémicas de frijol, organismos que oxigenan y reparan la tierra, pero también los sueños. La frase es deliberadamente poética: sugiere que la reparación no es únicamente material, sino también simbólica y afectiva.
Estas metáforas permiten leer la exposición como una cartografía de sanación intergeneracional. El “suelo” que la obra configura no es solo paisaje: es memoria compartida con ancestras, un archivo vivo donde el cuidado se vuelve práctica política. En tiempos de violencia, insistir en regeneración es insistir en futuro.
| Metáfora | Qué evoca (en términos simples) | Función dentro de la muestra |
|---|---|---|
| Micelio | Red subterránea que conecta y sostiene | Pensar la interdependencia: la reparación ocurre en red, no en soledad. |
| Suelo vivo | Tierra como organismo en relación | Desplazar la mirada del “daño” a los procesos de cuidado y regeneración. |
| Sueño recuperado | Volver a imaginar futuro | Resistir a la represión que erosiona la capacidad de soñar. |
| Tunal | Energía para soñar y vincularse a través del sueño | Conectar deseo/salud/vínculo desde una cosmovisión situada en Centroamérica. |
| Frijol (especies endémicas) | Oxigenar y reparar la tierra | Hacer puente entre reparación material (tierra) y reparación simbólica/afectiva (sueños). |
Reflexiones finales sobre la exposición de Gabriela Novoa
La importancia del arte como herramienta de resistencia
La exposición de Gabriela Novoa insiste en una idea que atraviesa muchas prácticas feministas contemporáneas: resistir no es únicamente confrontar, también es sostener capacidades vitales que la violencia intenta erosionar. En su caso, esa capacidad se nombra con claridad: soñar.
Cuando Novoa afirma que soñar es resistir porque la violencia puede hacer que el ser humano pierda esa capacidad, coloca el arte en un lugar específico: no como escape, sino como tecnología de supervivencia. Bordar, pintar, especular, convocar botánicas y poemas: todo eso se vuelve una forma de recuperar lenguaje y deseo en cuerpos feminizados.
En un contexto regional donde activistas y periodistas han sido empujados al exilio y donde se describe represión de la libertad de expresión, el arte puede operar como un espacio de enunciación indirecta, capaz de decir sin exponerse del todo. Esa ambivalencia —decir y protegerse— también es resistencia.
Desde una perspectiva de derechos y de justicia social, esta exposición recuerda que la violencia no solo se mide por sus efectos inmediatos, sino por lo que intenta arrebatar a largo plazo: la imaginación, el vínculo, la memoria.
Contexto editorial
Esta lectura se enmarca en un enfoque de derechos humanos, salud pública y justicia social que reconoce la autonomía corporal y la vida libre de violencias como condiciones para el ejercicio de la libertad y el deseo; es la perspectiva desde la que Tengo Un Retraso suele acompañar conversaciones culturales que dialogan con género, memoria y resistencia.
Los datos sobre sede, fechas y horarios se basan en información públicamente disponible al momento de escribir estas líneas. En espacios culturales, la programación puede modificarse por actividades del recinto o ajustes de temporada. Si planeas asistir, conviene confirmar el horario vigente en los canales oficiales de Casa del Lago UNAM.
Fuentes consultadas
- Especulaciones feministas narradas desde la poesía y la botánica, la exposición de Gabriela Novoa — cimacnoticias.com.mx/2026/06/08/especulaciones-feministas-narradas-desde-la-poesia-y-la-botanica-la-exposicion-de-gabriela-novoa/
- San Antonio FC, 2026 — sanantoniofc.com/news/2026/06/04/toyota-field-to-host-liga-mx-femenil-campeon-de-campeonas-on-july-26/
