Si te pusiste en contacto con el número 618 257 8240 NO FORMA PARTE DE NOSOTRAS, es una estafa, nuestro número de contacto es el que se muestra en esta página (55 4453 4212).

Ataque ultraderechista a defensora de derechos humanos en 2026

Ataque ultraderechista a defensora de derechos humanos en 2026

Tabla de contenidos


Ataque a defensora de derechos humanos en Pasto

  • Piedad Lorena Guerrero Coka, artista y defensora de derechos humanos, fue agredida y amenazada de muerte el 27 de junio en Pasto, Nariño.
  • Un grupo de mujeres afines a la ultraderecha le rompió una botella en la cara y la arrastró por la calle, según denuncias de organizaciones.
  • El hecho ocurrió una semana después de unas elecciones presidenciales especialmente reñidas, ganadas por Abelardo de la Espriella por menos del 1%.
  • La Alcaldía de Pasto rechazó “de manera categórica” la agresión; no se conocen avances judiciales ni detenciones.

Agresión y amenazas en Pasto

  • Fecha y lugar: noche del 27 de junio de 2026, Pasto (Nariño).
  • Qué se denunció: agresión física y amenazas de muerte; le rompieron una botella en la cara, la arrastraron por la calle y la herida reportada va “desde la frente hasta la nariz”.
  • Frase de amenaza citada por organizaciones:te vamos a destripar”.
  • Reacción institucional confirmada: 1 de julio de 2026, comunicado de la Alcaldía de Pasto rechazando “de manera categórica” la violencia.
  • Fuentes públicas que sostienen estos puntos: nota de Volcánicas y pronunciamientos/denuncias difundidos por organizaciones como Somos Defensores y Movice (según enlaces públicos disponibles).

Paso 1: Contexto del ataque a Piedad Lorena Guerrero Coka

El ataque contra Piedad Lorena Guerrero Coka se registró la noche del 27 de junio de 2026 en Pasto, Nariño.

La información disponible proviene de la denuncia pública de organizaciones de derechos humanos y del comunicado institucional de la Alcaldía de Pasto; hasta ahora, no hay reportes públicos de resultados judiciales que permitan ampliar o confirmar detalles más allá de esos pronunciamientos. Guerrero Coka es reconocida como artista, gestora cultural y defensora de derechos humanos, y su nombre aparece vinculado a espacios organizativos de defensa de derechos en el territorio, como el Subgrupo de Mujer, Género y Personas OSEIGD de la Mesa Territorial de Garantías de Nariño.

El hecho se produjo en un momento de alta tensión política. Ocurrió apenas una semana después de la segunda vuelta presidencial, en la que Abelardo de la Espriella —identificado por las organizaciones denunciantes como un candidato ultraderechista— resultó ganador por una diferencia inferior al 1% frente a su oponente. Se trató de una de las elecciones más reñidas de la historia reciente del país.

En ese contexto, varias plataformas y organizaciones de derechos humanos han advertido sobre un incremento de la violencia política tras una campaña descrita como hostil, marcada por la estigmatización de personas y comunidades asociadas con el pensamiento progresista. Para quienes acompañan el caso, el ataque no es un episodio aislado: se inscribe en un clima de polarización donde expresar una postura política —en este caso, de izquierda— puede convertirse en un detonante de agresiones.

La dimensión del caso también está atravesada por el riesgo diferencial que enfrentan lideresas y defensoras. Las organizaciones que hicieron pública la denuncia subrayan que, además de la agresión física, hubo amenazas explícitas de muerte, lo que eleva la urgencia de activar rutas de protección y de garantizar acompañamiento institucional inmediato.

Ataque en clima postelectoral polarizado

  • Marco temporal: el ataque ocurre una semana después de la segunda vuelta presidencial (margen reportado < 1%), en un ambiente descrito por organizaciones como de alta polarización.
  • Perfil público de la víctima: se la menciona como artista, gestora cultural y defensora de derechos humanos, vinculada a espacios organizativos en Nariño (p. ej., el Subgrupo de Mujer, Género y Personas OSEIGD de la Mesa Territorial de Garantías).
  • Qué tipo de información existe (y cuál no): hay denuncias públicas de organizaciones y un comunicado de la Alcaldía; no se citan aún hallazgos periciales ni decisiones judiciales públicas que amplíen el caso.
  • Por qué importa el contexto: las organizaciones conectan el hecho con estigmatización y violencia política posterior a la campaña electoral, lo que eleva el riesgo para liderazgos sociales.

Paso 2: Detalles del ataque ultraderechista

De acuerdo con la denuncia pública citada por organizaciones como la Plataforma de Derechos Humanos de Nariño, la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos y la Corporación Violeta en Movimiento, la agresión ocurrió en la calle y escaló rápidamente a violencia física y amenazas directas.

En esta reconstrucción se retoman los elementos descritos en esos comunicados; en los reportes disponibles no se incluyen, por ahora, versiones oficiales con hallazgos periciales o judiciales que detallen la secuencia completa.

El relato difundido señala que un grupo de mujeres simpatizantes de la ultraderecha se abalanzó sobre Guerrero Coka luego de que ella expresara su postura política de izquierda. En ese momento, según la denuncia, la amenazaron, la golpearon y la arrastraron por la calle. La agresión incluyó el uso de una botella: le rompieron una en la cara, provocándole una herida que, según se reportó, se extendía desde la frente hasta la nariz.

La amenaza verbal fue explícita y quedó registrada en los comunicados de las organizaciones: “te vamos a destripar”. Más allá del impacto simbólico, esa frase se interpreta como una amenaza directa contra la defensora, y es uno de los elementos que las organizaciones han puesto en el centro al pedir intervención de autoridades nacionales y locales.

En reportes posteriores citados, el ataque ocurrió mientras Guerrero Coka se encontraba acompañada por un grupo de artistas conocido como “Metaleras”, en el marco de una conversación que derivó en temas político-electorales. Ese detalle refuerza la lectura de que el episodio se desencadenó por diferencias políticas expresadas en un espacio cotidiano, sin mediación institucional y con una escalada inmediata hacia la violencia.

Hasta ahora, lo que se conoce se basa en denuncias y pronunciamientos: no se han informado, en los reportes disponibles, identificaciones oficiales de las agresoras ni avances procesales que permitan reconstruir con precisión la cadena completa de hechos, más allá de lo narrado por las organizaciones que acompañan el caso.

Reconstrucción y vacíos por confirmar
Cómo se reconstruyó este relato (y qué falta por confirmar):
1) Denuncias de organizaciones (principal insumo): aportan la secuencia general (agresión, arrastre, botella, amenaza) y el contexto político señalado.
2) Comunicado de la Alcaldía (insumo institucional): confirma el rechazo oficial a la violencia, pero no aporta detalles operativos (p. ej., identificación de agresoras).
3) Lo que aún no aparece en reportes públicos citados: parte médico oficial, dictámenes forenses, radicado/actuaciones de Fiscalía, capturas o imputaciones.
4) Punto de control para el lector: cuando el texto dice “según la denuncia” o “en reportes citados”, se refiere a lo publicado por organizaciones y medios; cuando dice “hasta ahora no se conoce”, se refiere a la ausencia de información pública verificable en esas fuentes.

Paso 3: Reacciones de organizaciones y autoridades

La agresión generó una respuesta rápida desde organizaciones sociales y de derechos humanos, y un pronunciamiento institucional desde la Alcaldía de Pasto. En conjunto, las reacciones han puesto el foco en dos puntos: el rechazo a la violencia política y la exigencia de garantías para el ejercicio de la defensa de derechos humanos, especialmente para lideresas.

En los comunicados, el caso se presenta como un síntoma de un ambiente de hostilidad posterior a la contienda electoral. Las organizaciones advierten que la estigmatización de posturas progresistas puede traducirse en agresiones concretas, y que el Estado debe actuar con diligencia para evitar que el mensaje que prevalezca sea el de la impunidad.

Reacciones de organizaciones sociales

La Plataforma de Derechos Humanos de Nariño, la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos y la Corporación Violeta en Movimiento denunciaron públicamente el ataque y lo ubicaron en un marco de incremento de la violencia política tras las elecciones. En reportes citados también aparecen otras expresiones organizativas que rechazaron la agresión y exigieron medidas de protección y esclarecimiento.

En su denuncia, las organizaciones describieron con detalle la agresión: el grupo de mujeres se abalanzó sobre Guerrero Coka, la amenazó, la golpeó con una botella y la arrastró por la calle. El énfasis no se limitó a la lesión física: la amenaza “te vamos a destripar” fue presentada como un indicador de riesgo grave e inmediato.

Además del rechazo, las organizaciones formularon exigencias concretas: pidieron a la Fiscalía General de la Nación iniciar una investigación para esclarecer los hechos; solicitaron a la Defensora Nacional del Pueblo que le pida al presidente electo Abelardo de la Espriella un llamado público a desescalar las violencias y a respetar las diferencias políticas; y reclamaron a la Gobernación de Nariño y a la Defensoría del Pueblo Regional acompañamiento y activación de la ruta de atención para lideresas y defensoras de derechos humanos.

“Te vamos a destripar”.
Amenaza citada en la denuncia pública de organizaciones de derechos humanos sobre el ataque a Piedad Lorena Guerrero Coka.

Pronunciamiento de la Alcaldía de Pasto

El 1 de julio, la Alcaldía de Pasto publicó un comunicado en el que rechazó “de manera categórica” la violencia ejercida contra Piedad Lorena Guerrero Coka. El texto institucional subrayó un principio básico: ninguna diferencia de opinión puede justificar actos de violencia.

En su mensaje, la Alcaldía enmarcó el caso en la necesidad de preservar condiciones para el liderazgo social, la participación ciudadana, la libertad de expresión y la defensa de los derechos humanos. En particular, afirmó que estas actividades deben ejercerse en un entorno de respeto, garantías y convivencia pacífica.

El pronunciamiento es relevante por dos razones: primero, porque reconoce públicamente la gravedad del hecho y fija una postura institucional de rechazo; y segundo, porque coloca en el centro la idea de garantías para el ejercicio de derechos, un punto que coincide con lo exigido por las organizaciones. Sin embargo, en la información disponible no se reportan medidas específicas anunciadas por la Alcaldía más allá del comunicado.

Actor Tipo de reacción Qué dijo/pidió (síntesis fiel) Fecha mencionada en reportes Fuente pública citada en reportes
Plataforma de DD. HH. de Nariño / CCEEU / Corporación Violeta en Movimiento (y otras organizaciones citadas) Denuncia y exigencias Rechazo al ataque; solicitud de investigación, protección y desescalada; alerta por violencia política Denuncia difundida tras el hecho (reportada el 28 de junio) Volcánicas; pronunciamientos de organizaciones (p. ej., Somos Defensores, Movice)
Organizaciones que acompañan el caso Detalle del hecho Reportan botella en el rostro, arrastre y amenaza “te vamos a destripar” Posterior al 27 de junio Volcánicas; Somos Defensores
Alcaldía de Pasto Comunicado institucional Rechazo “de manera categórica”; “ninguna diferencia de opinión puede justificar actos de violencia” 1 de julio de 2026 Volcánicas

Paso 4: Demandas a las autoridades

Las exigencias planteadas tras el ataque se dirigen a varias instancias del Estado, con un hilo conductor: investigar, proteger y desescalar. En el plano judicial, la petición central es que la Fiscalía General de la Nación inicie una investigación para esclarecer los hechos, identificar a las responsables y establecer responsabilidades. La ausencia de información pública sobre avances —hasta el momento reportado— refuerza la preocupación de las organizaciones sobre el riesgo de impunidad.

En el plano de garantías y prevención, las organizaciones solicitaron a la Defensora Nacional del Pueblo que requiera al presidente electo Abelardo de la Espriella un pronunciamiento orientado a desescalar las violencias y a respetar las diferencias políticas. La demanda no se limita a un gesto simbólico: busca incidir en el clima político posterior a las elecciones, señalado como un factor que incrementa la hostilidad contra personas identificadas con posturas progresistas.

A nivel territorial, las solicitudes apuntan a la Gobernación de Nariño y a la Defensoría del Pueblo Regional. Se pide “el debido acompañamiento” al caso y la activación de la ruta de atención para lideresas y defensoras de derechos humanos. En la práctica, esto implica que el Estado reconozca el riesgo específico que enfrentan quienes ejercen liderazgo social y defensa de derechos, y que responda con mecanismos de protección y seguimiento.

En conjunto, las demandas muestran una lectura integral del problema: no basta con condenar la agresión; se requiere una respuesta coordinada que combine investigación penal, medidas de protección y acciones públicas que reduzcan la estigmatización y la violencia política. El caso, además, se convierte en una prueba para la capacidad institucional de reaccionar cuando la violencia se dirige contra una defensora en un contexto de polarización.

Exigencias institucionales y acciones clave
Exigencias planteadas (organizadas por entidad, para lectura rápida):

  • Fiscalía General de la Nación
  • Abrir/informar investigación para esclarecer los hechos.
  • Identificar responsables (autoras y, si aplica, determinadoras) y comunicar avances.
  • Defensoría del Pueblo (nivel nacional)
  • Intervenir ante el presidente electo para un llamado público a desescalar violencias y respetar diferencias políticas.
  • Impulsar medidas de garantías para defensoras en riesgo.
  • Gobernación de Nariño
  • Brindar acompañamiento al caso y articular respuesta territorial.
  • Defensoría del Pueblo (regional)
  • Activar la ruta de atención para lideresas y defensoras de derechos humanos.
  • Hacer seguimiento al riesgo y a la respuesta institucional.

Paso 5: Estado actual de la investigación

Hasta el momento de la información disponible, no se conocen avances en la judicialización del caso, ni se han reportado posibles sospechosas identificadas, ni detenciones vinculadas con los hechos. Ese vacío es, en sí mismo, un dato central: pese a la gravedad de la agresión —que incluyó una lesión facial y amenazas explícitas de muerte— no hay resultados procesales comunicados.

Tampoco se reporta, en los materiales citados, un pronunciamiento público de la Fiscalía General de la Nación sobre este caso específico.

Del mismo modo, en la información disponible no se registran anuncios públicos de capturas, imputaciones o medidas de protección detalladas asociadas al caso, más allá del rechazo institucional expresado por la Alcaldía de Pasto. En el mismo sentido, no se conoce una respuesta pública de la Defensoría del Pueblo Nacional respecto de las solicitudes de las organizaciones para intervenir y requerir un llamado a la desescalada de violencias por parte del presidente electo.

En contraste, sí existe un pronunciamiento institucional local: el comunicado de la Alcaldía de Pasto del 1 de julio, que rechaza categóricamente la agresión y reafirma que la defensa de derechos humanos debe ejercerse con garantías. Sin embargo, el estado de la investigación sigue siendo el punto más sensible, porque de él depende que el caso no quede reducido a una denuncia pública sin consecuencias.

La falta de información sobre avances también tiene un efecto práctico: mantiene la incertidumbre sobre el nivel de riesgo para Guerrero Coka y para otras lideresas en el territorio. En contextos de violencia política, el tiempo es un factor de protección. Por eso, las organizaciones insisten en activar rutas de atención y acompañamiento, incluso mientras se esclarecen los hechos.

Confirmado versus pendiente público
Estado del caso en lo público: confirmado vs. pendiente

  • Confirmado en pronunciamientos públicos citados:
  • Hubo agresión y amenazas contra Piedad Lorena Guerrero Coka (27 de junio, Pasto).
  • Se reporta lesión facial por botella y la amenaza “te vamos a destripar”.
  • La Alcaldía de Pasto emitió comunicado de rechazo (1 de julio).
  • Pendiente de confirmación pública (no aparece en los materiales citados):
  • Identificación oficial de agresoras y su situación procesal.
  • Actuaciones de Fiscalía (radicados, imputaciones, capturas) o resultados periciales.
  • Medidas de protección detalladas y verificables para la víctima.
  • Implicación práctica del vacío:
  • Sin avances públicos, crece el riesgo de impunidad y se mantiene la incertidumbre sobre seguridad y garantías.

Reflexiones finales sobre la defensa de los derechos humanos en un contexto de violencia política

La agresión contra Piedad Lorena Guerrero Coka, tal como fue denunciada, expone una tensión de fondo: cuando la diferencia política se convierte en motivo de ataque, se afecta no solo a una persona, sino a las condiciones mínimas para la participación democrática. En ese escenario, la defensa de derechos humanos deja de ser una labor protegida y pasa a ser una actividad de alto riesgo.

El caso también muestra el papel que cumplen las organizaciones sociales al documentar, denunciar y exigir respuestas. Sin esas redes, muchos hechos quedarían invisibilizados. Pero la denuncia no puede sustituir la obligación estatal de investigar y garantizar protección.

La importancia de la protección a defensores de derechos humanos

La protección efectiva no se agota en comunicados de rechazo. Requiere rutas claras de atención para lideresas y defensoras, acompañamiento institucional y acciones que reduzcan el riesgo inmediato tras una amenaza de muerte. En este caso, las organizaciones han pedido explícitamente activar esas rutas y asegurar acompañamiento desde instancias regionales.

Cuando una agresión incluye amenazas directas y violencia física, la respuesta institucional debe ser rápida y coordinada. La ausencia de avances públicos en la investigación, hasta ahora, deja abierta la pregunta sobre la capacidad del sistema para responder con la diligencia que el caso exige.

El papel de la sociedad civil en la defensa de la democracia

Las reacciones organizativas muestran una sociedad civil atenta a los efectos de la polarización y a la estigmatización política. Al exigir investigación, protección y llamados públicos a la desescalada, las organizaciones no solo buscan justicia para una víctima: intentan contener un patrón de violencia que, si se normaliza, reduce el espacio cívico.

En un contexto de elecciones reñidas y discursos que profundizan divisiones, la defensa de derechos humanos y la libertad de expresión se vuelven termómetros de la democracia. Lo que ocurra con el caso de Guerrero Coka —si se investiga, si se protege, si se sanciona— enviará un mensaje más amplio sobre qué tan garantizado está el derecho a disentir sin miedo.

Desde la perspectiva de Tengo Un Retraso (MSI Reproductive Choices Mexico), documentar y contextualizar agresiones contra lideresas y defensoras es parte de una mirada de derechos humanos y justicia social: sin garantías para quienes defienden derechos, se reduce el espacio cívico y se normaliza la violencia como respuesta a la diferencia.

Lectura rápida de riesgos políticos
Marco breve para leer casos de violencia política contra defensoras (sin perder matices):

  • Riesgos inmediatos (qué suele escalar): amenazas explícitas + agresión física + ausencia de avances públicos = mayor probabilidad de repetición y silenciamiento.
  • Señales de alerta temprana: estigmatización por postura política, agresiones en espacios cotidianos, difusión de amenazas, y falta de respuesta coordinada.
  • Respuestas útiles (qué cambia el escenario): investigación con hitos verificables, medidas de protección activadas y seguimiento territorial, y mensajes públicos que reduzcan la estigmatización.
  • Trade-off clave: condenas públicas ayudan a fijar un límite social, pero sin acciones (investigación/protección) pueden quedarse cortas frente al riesgo real.

Este texto refleja información disponible públicamente al momento de su redacción, incluidas denuncias de organizaciones y un comunicado institucional local. En casos aún en desarrollo, algunos detalles pueden ampliarse o corregirse conforme se confirmen avances oficiales y judiciales. Si surgen nuevos hechos verificados, será necesario actualizar la cronología y el estado del proceso.


Fuentes consultadas

  • Defensora de derechos humanos es atacada por ultraderechistas en Pasto — volcanicas.com/defensora-de-derechos-humanos-es-atacada-por-ultraderechistas-en-pasto/
  • movimientodevictimas.org/rechazamos-los-ataques-contra-piedad-lorena-guerrero-coka-defensora-de-derechos-humanos-artista-y-gestora-cultural-en-pasto-narino/
  • somosdefensores.org/denuncian-agresion-y-amenazas-de-muerte-contra-la-defensora-de-derechos-humanos-piedad-lorena-guerrero-coka-en-pasto/
  • facebook.com/CanalRedAmericaLatina/posts/-la-ultraderecha-ya-no-promete-libertad-promete-obediencia-de-colombia-a-argenti/122248025036096840/
  • instagram.com/reel/DaOs1DTJwll/
  • Animal Político, 2026 — x.com/Pajaropolitico/status/2072775434731737222
  • SCJN, 2026 — internet2.scjn.gob.mx/red2/comunicados/comunicado.asp?id=8518
  • Yahoo Noticias, 2026 — es-us.noticias.yahoo.com/cidh-realizar%C3%A1-audiencia-violencia-vicaria-145602126.html